El exministro de Planificación Julio De Vido está internado en una clínica porteña tras someterse a una angioplastia con colocación de stent. Sus abogados y su entorno denuncian graves fallas en la atención penitenciaria y apuntan contra la proporcionalidad de la condena judicial.
El pasado 1 de abril, personal médico del Hospital Interzonal de Ezeiza detectó un cuadro de fibrilación auricular en el exministro. "A partir de la fibrilación auricular detectada […] y por el estado de riesgo en el que se encontraba Julio fue derivado de urgencia a CABA", explicó el parte difundido por su círculo íntimo.
Desde el jueves 2 de abril, el exfuncionario permanece en un centro de salud de alta complejidad ubicado en el barrio de Palermo. Allí, los especialistas realizaron estudios cardiológicos avanzados, como un ecocardiograma transesofágico y una cardioversión eléctrica para revertir el trastorno en el ritmo de su corazón.
Durante la jornada de ayer, los profesionales le practicaron un cateterismo, definido como un "estudio hemodinámica coronario". Esa intervención descubrió "dos lesiones coronarias severas" en la arteria descendente anterior y en una rama diagonal, por lo cual los médicos colocaron stents a través de una angioplastia.
El cuadro clínico del paciente presenta complicaciones por su diagnóstico de diabetes mellitus insulinodependiente. Si bien esa enfermedad "estaba CONTROLADA cuando ingresó", los allegados subrayaron que "todos los médicos del planeta saben que la diabetes se asocia con mayor agresividad de la enfermedad coronaria" y lo calificaron como "un paciente con alto riesgo cardiovascular".
Cuestionan las condiciones del encierro de Julio De Vido
La abogada Alessandra Minnicelli, esposa de De Vido, exige una atención médica inmediata para el político a causa de su avanzada edad. "Esa posibilidad concreta de descompensaciones agudas se atiende con urgencia a cualquier ser humano, más aún cuando tenés 76 años y necesitás controles oportunos y eficaces", indicó.
Además, advirtió sobre las falencias estructurales del lugar de detención y rechazó la idea de un paciente estable. "Julio De Vido está sometido a un inadecuado sistema penitenciario", sostuvo.
En esa línea, expresó: "No puedo entender la crueldad sobre él, que está provocando un agravamiento de su salud y una grosera disminución de su expectativa de vida".
Finalmente, el entorno objeta la base jurídica de la condena impuesta contra el exministro, calificado por los tribunales como "partícipe necesario de administración desleal por omisión". Sobre este aspecto procesal, los representantes legales critican la severidad de la pena tras asegurar que "por este ‘delito’, nadie va preso".