Milei pone a prueba el apoyo de Trump en la última parte de la campaña

En un escenario de turbulencias insólitas para una elección de medio término, el gobierno de Javier Milei recorre el último tramo de la campaña extremando al límite sus recursos.

Es el propio presidente el que se ha puesto al hombro la actividad proselitista con recorridas por distintos lugares del país. El oficialismo ha entendido que él es el único que puede traccionar voluntades luego de la mala selección de candidatos en todos los distritos, que incluye algunos personajes desconocidos y otros, impresentables.

Entre estos últimos están José Luis Espert y Lorena Villaverde, la candidata a senadora de Río Negro -presa en 2003 en los EEUU por tenencia de cocaína- pero también la ex modelo Karen Reichart, que acusó de “enfermos mentales” a quienes no votan a La Libertad Avanza. Hasta el propio Diego Santilli se desmarcó de esas declaraciones en las últimas horas.

Por otra parte, el secretario del Tesoro norteamericano, Scott Bessent parece haber tomado de modo personal el control de la gestión económica de nuestro país para intentar paliar la otra situación explosiva de cara al 26 de octubre, que es la cuestión financiera. Como en otros intentos neoliberales de nuestra historia, los más beneficiados por el modelo que impuso Milei son los que hoy huyen para salvar sus ganancias y ponen en riesgo la estabilidad del modelo. Es sintomático que, en al menos dos días de esta semana, el tesoro estadounidense haya tenido que intervenir para frenar una corrida masiva y que ya no alcance con los tuits de Bessent pre apertura de los mercados.

Particularidades de nuestro país. Hasta Trump sufre una corrida.

El momento tiene elementos de error no forzado por todos lados. Por un lado, la tozudez de mantener un tipo de cambio depreciado para sostener una inflación a la baja ya está más allá de los signos de agotamiento iniciales. Primero, porque ya no se ubica tan a la baja -el número del mes pasado fue de 2,1 %- y también, porque destruye todo a su paso, tanto en materia de reservas como por su efecto en la economía real.

Pero además, la sensación de que estas elecciones de medio término serían un parte aguas en la gestión libertaria fue instalada por ellos mismos. Es cierto que las reformas que se propone LLA requieren de mayorías que sólo se conseguirían con una gran elección el domingo que viene. La promesa al Fondo Monetario es avanzar en cambios estructurales como las reformas laboral, previsional y tributaria y en ese esfuerzo de máxima el oficialismo también consume gobernabilidad.

De cualquier manera, para esto, el gobierno también tiene ayuda. Luego de reuniones con legisladores y gobernadores de la oposición colaborativa, el enviado del gobierno de Trump Barry Bennet, logró su cometido. El mensaje profundo de los gobernadores en el coloquio de IDEA no puede ser confundido por la hojarasca combativa. “Vamos a apoyar lo que sea razonable, pero no nos vamos a olvidar nunca de la forma en que nos destrataron”, afirman a sus interlocutores los integrantes de Provincias Unidas, espacio que pretende ser una alternativa de ajuste amable para el futuro.

En IDEA, el gobernador chubutense, Ignacio Torres, fue clarísimo: “el riesgo país sube porque si pierde el gobierno hoy vuelve lo peor de la Argentina. Lo mejor que le puede pasar al país es una alternativa superadora que otorgue previsibilidad y seguridad jurídica”. El espacio que también integran Martín Llaryora y Maximiliano Pullaro entre otros le promete Mileísmo con buenos modales a Trump, vía Barry Bennet.

Mientras tanto, Santiago Caputo, socio y principal interlocutor de Bennet, piensa un reordenamiento del gobierno que lo tenga como figura central y pone en riesgo la influencia de Karina Milei, el lugar de mediador de Guillermo Francos y hasta el puesto de Gerardo Werthein en Cancillería. Es capital recordar que, cuando el embajador Peter Lamelas se presentó en la comisión de Relaciones Exteriores del Senado estadounidense, mucho antes de la incursión salvadora de Trump y Bessent, mencionó a Santiago Caputo como uno de los enlaces predilectos de la Casa Blanca con la administración libertaria.

Claro está que antes de ese rearmado, hay que ver lo que pase en las elecciones legislativas. En términos puramente efectistas, el oficialismo intentará hacer una lectura de los resultados del próximo domingo que lo coloquen primero. La estrategia es clara: como LLA compite con la misma sigla en todos los distritos y Fuerza Patria sólo en 15, se buscará excluir triunfos del peronismo como el de Formosa o La Pampa, entre otros, que sumarían a la principal fuerza de oposición. Justamente, en el peronismo aseguran que “el gobierno se hace trampas al solitario” con esa maniobra.

De cualquier modo, más allá del resultado del 26, el apoyo o no de los gobernadores y la situación financiera, la principal flaqueza que pone en duda el futuro de Milei y sus partidarios está en algo que ninguno de ellos parece registrar. La economía real sufre una caída a niveles catastróficos que se refleja en el descomunal cierre de empresas, el crecimiento de la desocupación y una recesión instalada que jamás redunda en apoyo popular. En otras palabras, más allá del particular momento que vive nuestro país por la crisis de representación política que atraviesa, nunca ha sucedido que el voto popular se incline a quien lo empobreció.

TEMAS RELACIONADOS