El deplorable estado de las rutas nacionales es notable, ya que el Gobierno tiene como premisa no financiar obra pública para sostener la balanza fiscal. Dirigentes denunciaron un abandono total, subejecución presupuestaria y el desvío de recursos viales para sostener el superávit fiscal mientras se multiplican los accidentes y las tragedias familiares.
El deterioro de los caminos provoca la rotura constante de camiones, amortiguadores y cubiertas, obligando a los conductores a transitar precariamente por las banquinas.
Las estadísticas de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, durante 2025, reflejaron un escenario crítico con 4.000 muertes por accidentes en rutas.
Además, se evidenció que en mayo, de $450.000 millones de pesos previstos, solo se ejecutaron 83. La problemática impacta fuertemente en el corredor hacia Vaca Muerta, por el cual circulan 200 camiones diarios que consumen unos 875 litros de gasoil en su trayecto desde Entre Ríos hasta Añelo, por solo mencionar uno de ellos.
El reclamo de la localidad de Catriel: bacheo con fondos municipales y abandono estructural
La intendenta de Catriel, Daniela Salzoto, calificó la situación como un "estado de abandono y deterioro tal" que se ha convertido en una "trampa mortal".
La titular de la localidad de Río Negro señaló en diálogo con C5N que, a pesar de que Catriel es la capital del petróleo, la ciudad está a 150 km de los centros de salud de mayor complejidad y carece de terapia intensiva y centros de diálisis.
Ante este panorama, Salzoto tomó la decisión de realizar más de 11 operativos de bacheo utilizando fondos propios del municipio sobre una ruta nacional que genera "grandes ganancias al Gobierno nacional a través de los impuestos que tributan los miles de camiones".
La jefa comunal indicó que había confiado en los compromisos asumidos en Buenos Aires junto a Santilli para la aprobación del Presupuesto 2026 debido a la importancia estratégica de la ruta para Vaca Muerta, pero sentenció: "Me cansé".
De la misma forma, Salzoto detalló que posee un registro de cada uno de los baches y cráteres que los ciudadanos deben atravesar diariamente, y cuestionó que existen $1.5 billones subejecutados y retenidos en la "timba" y reconocidos por el gobierno para mantener el superávit. Ante esto, exigió explicaciones sobre el destino de los impuestos y reclamó que se redirijan fondos para las rutas.
El escándalo de la obra pública: qué dicen los senadores
Por su parte, la senadora Ana Marks apuntó directamente contra el manejo de la recaudación impositiva. Explicó que el impuesto al combustible que se cobra con la nafta debería llegar a las rutas, pero en su lugar se encuentra retenido en la "timba financiera" y en operaciones del Estado para sostener el superávit.
Marks concluyó con dureza: "El déficit es con los intendentes que bachean con sus fondos y con las familias que pierden a sus familiares".