La vigencia del Padre Mugica: a 50 años del asesinato, su legado sigue intacto

Integró el Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo y fundó el de los curas villeros. Una ráfaga de ametralladora lo abatió cuando salía de dar su tradicional misa de sábados por la noche en la Iglesia San Francisco Solano.

Este sábado se cumplen 50 años del crimen del Padre Carlos Mugica, el referente de la Iglesia que, junto una fuerte militancia política, se acercó a los sectores más vulnerables y dejó una obra y un legado que cinco décadas después sigue vigente.

Carlos Francisco Mugica nació 7 de octubre de 1930 en Villa Luro, integró el Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo y fundó el movimiento de curas villeros. Participó de las luchas populares de la Argentina de las décadas de 1960 y 1970 y desarrolló la mayor parte de su labor comunitaria en la Villa 31 de Retiro, que actualmente lleva su nombre, donde fundó la parroquia Cristo Obrero.

Mugica fue un referente para una generación política por su compromiso con los más humildes pero no podemos comprender su obra en profundidad si no la ponemos en contexto.

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El Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo fue una corriente fundada en 1967 dentro de la Iglesia católica argentina, que intentó articular la idea de renovación de la Iglesia subsiguiente al Concilio Vaticano II con una fuerte participación política y social.

Estuvo formado principalmente por sacerdotes activos en villas miseria y barrios obreros. Muchos de sus integrantes se identificaron con el peronismo y en algunos casos integraron o se mantuvieron cercanos al llamado peronismo revolucionario. Como resultado de esa militancia, Mugica fue asesinado por el grupo parapolicial anticomunista Triple A después de celebrar misa en la iglesia de San Francisco Solano.

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El Padre Mugica, el referente de una generación.

El Padre Mugica, el referente de una generación.

Adhería a la Teología de la Liberación, corriente teológica cristiana integrada por varias vertientes católicas y protestantes, nacida en América Latina en la década de 1960 que se caracterizaba por considerar que el Evangelio exige la opción preferencial por los pobres y por recurrir a las ciencias humanas y sociales para definir las formas en que debe realizarse dicha opción.

Pero en Argentina tuvo su versión criolla, la Teología del Pueblo, que se diferencia por no centrarse en la "lucha de clases", sino en las nociones de “pueblo” y “antipueblo”, noción enseñada por el Padre Lucio Gera para llamar a las oligarquías que abandonan el interés por el bien común del pueblo y de la nación, y se concentran en la defensa de sus propios privilegios, siendo responsables de situaciones de opresión y explotación.

En la actualidad la Teología del Pueblo sostiene que a partir de la globalización y la profundización de los procesos de exclusión, la "opción preferencial por los pobres" debe expresarse como "opción preferencial por los excluidos".

Padre Carlos Mugica 50 años de su muerte
Carlos Mugica es considerado un mártir por sus seguidores como un ejemplo de coherencia entre las ideas y la acción.

Carlos Mugica es considerado un mártir por sus seguidores como un ejemplo de coherencia entre las ideas y la acción.

A su vez, los curas villeros son un movimiento de sacerdotes de la Iglesia católica que viven en las villas miseria o barriadas precarias y que promueven el compromiso activo y la acción

Carlos Mugica es considerado un mártir por sus seguidores como un ejemplo de coherencia entre las ideas y la acción, y de fortaleza de fe, la cual trabajaba en forma constante, instando a quienes le rodeaban a no claudicar e insistir en la oración y la entrega a Dios.

El asesinato se concretó el 11 de mayo de 1974 cerca de las 20:30. Mugica salía de dar su tradicional misa de sábados por la noche en la Iglesia San Francisco Solano, en el barrio porteño de Villa Luro, cuando una ráfaga de ametralladora impactó de lleno en su cuerpo. Él no salió vivo, pero su obra, su legado y frases como estas lo sobrevivirán para siempre: “Lo único que hay que erradicar de las villas es la miseria”.

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