La salida de Manuel Adorni de la Jefatura de Gabinete planteó un barajar y dar de nuevo en el Gobierno y, consecuentemente, en la actividad parlamentaria. Esta semana se esperaba que el Senado sesionara después del intento fallido del último jueves, cuando el oficialismo decidió no dar quórum para evitar que avanzara la moción de censura contra el ahora exfuncionario.
Con ese escenario despejado, el oficialismo busca retomar su agenda legislativa. En ese marco, la titular del bloque oficialista en la Cámara alta, Patricia Bullrich, impulsaba la convocatoria a una reunión de labor parlamentaria para este martes con la intención de llevar al recinto, el jueves, los temas pendientes que habían quedado truncos tras la caída de la última sesión. Sin embargo, la reunión formal no fue confirmada y derivó en un encuentro informal entre algunos representantes del denominado Grupo de los 44, donde apenas comenzaron a mencionarse fechas tentativas para una eventual sesión, entre ellas el 8 y el 16 de julio, aunque sin definiciones.
En paralelo, senadores de La Libertad Avanza enviaron una nota a la presidenta del Senado, Victoria Villarruel, para solicitar formalmente la convocatoria a la reunión de labor. Hasta el cierre de esta nota, la vicepresidenta no había confirmado el encuentro, por lo que la posibilidad de reunir a los jefes de bloque seguía abierta. "Los libertarios pidieron por nota que Victoria Villarruel convoque a labor parlamentaria. Ahora dependerá de ella", resumió una senadora al tanto de las conversaciones.
Mientras tanto, este miércoles Karina y Javier Milei encabezarán en Casa Rosada una reunión con diputados y senadores oficialistas, de la que también participarán Diego Santilli, Eduardo "Lule" Menem, Martín Menem e Ignacio Devitt. El objetivo es reordenar a la tropa libertaria, fijar nuevas prioridades y reactivar iniciativas que habían quedado demoradas tras más de tres meses en los que el caso Adorni condicionó buena parte de la dinámica parlamentaria.
En ese contexto, distintos senadores admiten que prefieren esperar las definiciones que surjan de ese encuentro antes de avanzar con la agenda del Senado. Algunos consideran que será una instancia clave para ordenar la estrategia legislativa, mientras que otros relativizan su alcance y creen que "va a ser una arenga".
"Es una mezcla de todo", resumía un senador consultado por C5N al explicar por qué finalmente no habrá sesión esta semana. Con esa frase hacía referencia tanto a cuestiones de agenda como al reordenamiento interno que atraviesa el oficialismo. "Con interna o no, hay que esperar a ver cómo sigue el Congreso después de la asunción de Santilli, cómo va a ser esa relación", agregaba.
Agenda ajustada antes del receso
Lo cierto es que, sin sesión a la vista para esta semana, el margen para avanzar con proyectos antes del receso legislativo empieza a achicarse. La próxima será una semana atravesada por el feriado del Día de la Independencia y, luego, quedará apenas otra antes del inicio del receso que coincide con las vacaciones de invierno en la Ciudad de Buenos Aires, aunque no en todas las provincias.
Un senador hacía referencia a este punto, no menor, a la hora de organizar la agenda parlamentaria. "Nosotros tenemos hijos también", explicaba, en alusión a las dificultades para coordinar los viajes de los legisladores cuando los calendarios escolares difieren entre las provincias.
En ese escenario, las posibilidades de que el proyecto impulsado por Federico Sturzenegger sobre inviolabilidad de la propiedad privada —que incluye modificaciones sobre la venta de tierras a extranjeros, cambios en la Ley de Manejo del Fuego y desalojos exprés— sea tratado en el corto plazo comienzan a diluirse.
A las dificultades del calendario se suma que el oficialismo todavía trabaja sobre el texto. Según pudo saber C5N, ya circula una decimotercera versión del dictamen con cambios impulsados durante las negociaciones. Uno de los capítulos que genera mayores resistencias es el referido a las modificaciones de la Ley de Tierras, donde el oficialismo todavía tiene números muy ajustados para garantizar su aprobación.
Lo mismo ocurre con los pliegos judiciales que ya estaban en condiciones de ser aprobados, entre ellos el del camarista Víctor Pesino, quien respaldó la reforma laboral impulsada por el Gobierno. El juez cumplirá 75 años el próximo 27 de julio y necesita el aval del Senado para prorrogar su permanencia en el cargo.
Por ahora, la hoja de ruta de la Cámara alta sigue abierta. Buena parte de los bloques espera que la reunión de este miércoles en Casa Rosada permita despejar el panorama y defina si habrá actividad en las próximas semanas o habrá que esperar hasta agosto.