Los porteños eligen al jefe de Gobierno que reemplazará a Horacio Rodríguez Larreta a partir del 10 de diciembre, en unos comicios que tienen como interrogante si la sucesión se definirá en primera vuelta o será necesario un balotaje en noviembre.
Los porteños eligen al jefe de Gobierno que reemplazará a Horacio Rodríguez Larreta a partir del 10 de diciembre, en unos comicios que tienen como interrogante si la sucesión se definirá en primera vuelta o será necesario un balotaje en noviembre.
Los aspirantes a la "Casa de la Ciudad" que superaron las PASO son Jorge Macri, de Juntos por el Cambio; Leandro Santoro, de Unión por la Patria; Ramiro Marra, de La Libertad Avanza; y Vanina Biasi, del Frente de Izquierda. Además se elegirán quiénes ocuparán las 30 bancas que se renuevan en la Legislatura porteña y 105 lugares dentro de las 15 comunas para una gestión entre 2023 y 2027.
Unos 2.533.092 residentes de la Ciudad de Buenos Aires están habilitados para votar en las elecciones que se desarrollarán en 7.326 mesas distribuidas en 1.099 establecimientos.
La contienda tendrá un cambio en el sistema de votación con respecto a las primarias de agosto: tras las fallas registradas en la Boleta Única Electrónica, el sufragio votación se realizará con dos boletas, una para cargos nacionales y otra para autoridades locales, que se introducirán en el mismo sobre dentro de una única urna.
Para ganar en primera vuelta en la Ciudad de Buenos Aires, los candidatos deberán superar el 50% de los votos válidos, sin contar a los blancos y los nulos. Esto significa que se necesita el apoyo de 1.266.546 porteños. Si esto no sucede, los dos postulantes más votados deberán competir en una segunda vuelta el 19 de noviembre.
Las últimas encuestas publicadas arrojaron que ninguno de los cuatro candidatos alcanzaría la mitad del total de los votos, por lo que en la previa de las elecciones los cuatro frentes políticos daban por sentado que habrá un balotaje en la ciudad.
En agosto, Jorge Macri fue el candidato más votado con el 28.66% de los votos venciendo a su contrincante en la interna, Martín Lousteau, que obtuvo el 27,16%. Si bien Juntos por el Cambio obtuvo el 55% de los sufragios desde Unión por la Patria y La Libertad Avanza enfocaron su campaña en capturar los votos del economista radical por lo que se especula que el intendente Vicente López, en uso de licencia, no superaría el 50%.
En caso de que esto suceda, la incógnita que se revelará el domingo es quién será el contrincante de Macri en noviembre. En las PASO, Santoro obtuvo el 22,13%, mientras que Marra alcanzó el 12,93%. En tanto, Biasi se impuso en la interna del FIT con el 2,42% de los votos a Jorge Adaro, quien obtuvo el 1,22%.
Los cuatro candidatos optaron por distintas modalidades para su cierre de campaña: el cierre de Macri consistió en una recorrida durante 72 horas por distintos barrios porteños; Santoro encabezó un encuentro en el Luna Park donde estuvo acompañado por el candidato a presidente de Unión por la Patria, Sergio Massa; Marra realizó un "streaming" de 12 horas y Biasi convocó a una caravana en el Obelisco.
Desde el equipo de Juntos por el Cambio aseguraron a C5N.com que las últimas semanas de campaña fueron "muy intensas" y se caracterizaron por una polarización entre Macri y Santoro. En este tramo de la campaña priorizaron "marcar la diferencia" entre Macri y el resto de los candidatos mostrando su experiencia de gestión junto a sus "propuestas concretas y realizables".
También se mostraron confiados en poder definir las elecciones este domingo. "Las expectativas siempre son las mejores. Existe la posibilidad matemáticamente de ganar en primera vuelta. Si no es así lo haremos en balotaje, que creemos que será con Santoro", expresaron desde el entorno del primo del expresidente.
En Unión por la Patria dedicaron todos los esfuerzos para llegar a una segunda vuelta. "Hay expectativas positivas en ese sentido. Si ves las últimas declaraciones de Jorge Macri ya está abriendo el paraguas para una eventual segunda vuelta", indicaron desde el equipo de Santoro.
Su campaña estuvo centrada en la agenda para "una ciudad justa, equitativa, humana y saludable" que incluye más vacantes en las escuelas, mejorar la seguridad en todos los barrios, regular los alquileres temporarios, terminar con los negocios inmobiliarios, servicio de subtes las 24 horas, entre otras iniciativas.
Marra, por su parte, enfocó sus esfuerzos en confrontar con el kirchnerismo. "Estamos confiados de que vamos a entrar al ballotage para enfrentar a Jorge Macri en noviembre. Los porteños están cansados del kirchnerismo y los vamos a dejar terceros", señalaron desde su equipo.
Una de las estrategias para lograrlo apuntó a traccionar votos de la mano del candidato a presidente de La Libertad Avanza, Javier Milei, por lo que en los últimos días se mostró en varias oportunidades con el líder libertario.
En tanto la Izquierda planteó una campaña marcada "por la defensa de los reclamos populares en la Ciudad" con recorridas por escuelas, hospitales y lugares de trabajo. "Nuestra militancia ganó las calles masivamente debatiendo cara a cara. Vimos de parte de otros espacios un despliegue muy costoso, en cambio la nuestra fue una campaña a pulmón", expresaron desde el FIT.
En cuanto a las expectativas que tienen con los resultados del domingo, manifestaron aspiran a una elección en la cual la izquierda crezca y logre conformar en la Ciudad "una oposición consecuente al pacto que se viene entre Macri y Marra". "Este bloque va a gobernar la Ciudad y lo que hay en juego es reforzar a la izquierda. Como parte de esta lucha, aspiramos a alcanzar nuevas bancas que sirvan para organizar y reforzar las luchas obreras y populares", agregaron.