El Gobierno porteño publicó en la tarde del martes un decreto a través del cual confirmó que las elecciones de octubre se harán en la Ciudad de Buenos Aires con boletas de papel tanto para los cargos nacionales como para las categorías locales, tras los inconvenientes registrados con el sistema de voto electrónico en los comicios del 13 de agosto.
La decisión de cambiar el sistema utilizado para las PASO fue a pocos días de la nota de la jueza federal electoral de esta capital María Servini a las autoridades porteñas del Instituto de Gestión Electoral en la que afirmó que implementar nuevamente los dispositivos de Boleta Única Electrónica en octubre sería "una burla a la ciudadanía" al "volverla a someter a condiciones denigrantes"
El sábado pasado la empresa proveedora del sistema de Boleta Única Electrónica había responsabilizado a los organismos electorales por los fallos ocurridos al considerar que cumplió con todas las responsabilidades asignadas.
"Es falsa la información respecto del mal funcionamiento de los equipos de votación y, producto de esto, el impedimento a ejercer su voto por parte de los ciudadanos de CABA. Se entregaron 14.306 máquinas. Todas las escuelas contaban con un back up del 25%. Solo 251 presentaron fallas menores y esperables en el uso de cualquier tipo de tecnología, de las cuales 166 se repararon en el momento y otras 85 tuvieron que ser reemplazadas", explicó la empresa en un comunicado.