Javier Milei llegó al 25 de mayo en medio de su semana más crítica

El Presidente tuvo su fiesta en el Luna Park mientras el conflicto social en Misiones amenaza con extenderse a otras provincias. El pacto que iba a suscribir con los gobernadores en Córdoba se transformó apenas en un acto para sus militantes. El Gobierno muestra una cara que choca contra la realidad, como la foto de la tapa de Time, que contrasta con el contenido de la nota.

Las estrategias políticas y el efecto de los estilos de liderazgo dependen siempre del contexto. Una forma de reaccionar a los mismos estímulos puede ser útil y ayudar a tener iniciativa y manejo de la agenda en un momento, y volverse un contratiempo en otro. Algo de esto experimentó Javier Milei esta semana y pocas veces en estos seis meses estuvo tan lejos la auto percepción del presidente de la valoración general. Mientras se definía como el “político más popular del mundo”, hasta en su entorno miraban atónitos como una nueva marea autocelebratoria del libertario y sus dos o tres colaboradores más cercanos chocaba contra el murallón de la realidad.

Una realidad que incluye la posibilidad de que el estallido de Misiones se traslade a otras provincias, que la paciencia de las patronales agrarias vaya más allá de su fuerte simpatía por el modelo del gobierno y presione aún más el tipo de cambio y que la oposición dialoguista vuelva a cansarse de las marchas y contramarchas de las espadas oficialistas y decida no acompañar la Ley Bases en el Senado.

Manifestación en la Legislatura provincial

Todos estos elementos, y otros no consignados, generaron la primera gran crisis del Gabinete que derivará -todo indica- en un par de cambios que podrían exceder el de Nicolás Posse. En línea con lo que decíamos, la estrategia de Milei de indexar siempre los conflictos cual tuitstar o panelista televisivo puede servir para el insólito conflicto con el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, o para presionar en el Congreso, pero hay otras situaciones en las que puede volverse peligroso. Como respuesta a los conflictos sociales, por ejemplo. Porque cualquier respuesta extemporánea puede ser leída como falta de empatía y de sensibilidad para el sector de la sociedad que más sufre las políticas decididas por el propio Milei.

El presidente anticipó a su hora que la billetera del Ministerio de Capital Humano sería la única abierta para “contener a los caídos” pero, en la práctica, esto se dio de modo opuesto. En medio de denuncias sobre presunta corrupción en comedores -siempre atendibles pero poco documentadas en este caso- la cartera de Sandra Petovello cortó toda asistencia. La era Milei no parece superar en esto a la de Mauricio Macri.

Como sucedió con el plan Qunita y la obra pública, los últimos dos presidentes de derecha de nuestro país parecen tener menos intención de investigar casos de corrupción que usar sus indicios para justificar feroces recortes de políticas públicas. La revelación de que cinco mil toneladas de alimentos, comprados por la gestión Fernández, se almacenan en depósitos sin ser distribuidos entre los más necesitados no hizo otra cosa que empeorar la sensación de que la Argentina es gobernada por dirigentes insensibles al padecer de las mayorías.

Tedeum 25 de Mayo

La homilía del Arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, el el Tedeum por el 25 de mayo claramente apuntó a eso. “No podemos hacernos los tontos, hay que acompañar con hechos y no con palabras los esfuerzos de la gente. Por eso siguen doliendo algunas acciones de la dirigencia contra la ciudadanía de pie como los auto aumentos de sueldo de algunas semanas atrás” sentenció el religioso.

Y agregó, ante Milei y sus ministros: “Tenemos que tomarnos en serio las parálisis de nuestro pueblo. Sabemos que hay parálisis que no se pueden procrastinar: su postergación en nombre de un futuro prometedor generarían consecuencias nefastas por irreversibles en la vida de las personas y por lo tanto de toda la sociedad”.

La difícil semana que vivió el gobierno de Javier Milei

En una semana compleja, el oficialismo enfrentó de mala manera las tensiones sociales producto del ajuste despiadado, los contratiempos políticos por falta de muñeca y los rigores de un círculo rojo que acompaña pero no está dispuesto a resignar ganancias en esa empresa.

El acto del Luna Park, con una asistencia muy inferior a la capacidad del estadio, con un presidente en modo rock star desligado del humor social, y la valoración de la nota de tapa en la revista Time, parecen dar muestras de esto. Milei se vanaglorió de la portada sin reparar -o sin dar importancia- al contenido de lo publicado. Luego de un recorrido muy claro por las desastrosas medidas del gobierno, la periodista colige: “Es posible que a Milei se le esté acabando el tiempo antes de que su apoyo popular se desmorone”. El presidente aclaró que no leyó la nota pero se congratula de su aparición en la tapa de una revista prestigiosa. La idea de que “no importa que hablen mal, lo importante es que hablen”, tan cara a los influencers de redes y a los mediáticos, puede no ser la mejor receta cuando uno mismo está en el ojo del huracán.

Javier Milei Luna Park Show 23 mayo 2024

El modo en el que el Gobierno superará esta primera crisis profunda y si esto afectará de modo radical su futuro aún no está definido, pero el escenario requiere una mirada estratégica que hasta ahora no sabemos si Milei la tiene. Mientras tanto, las voces de los estatales misioneros y de los manifestantes reprimidos cuando protestaban ante la visita del presidente a la capital cordobesa recuerdan que no hay paz social posible si se encara el “ajuste más grande de la historia de la humanidad”, como Milei volvió a recordar en su discurso por el acto patrio.

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