Aunque el Gobierno buscó dar vuelta la página con la asunción de Diego Santilli como jefe de Gabinete, la actividad parlamentaria quedó prácticamente paralizada durante las últimas semanas. Con ese capítulo cerrado, el oficialismo acordó con los bloques aliados volver a sesionar en el Senado el próximo jueves 16 de julio a las 12 para avanzar con parte de la agenda que había quedado pendiente mientras se resolvía si el ex jefe de Gabinete dejaba el cargo por decisión del Congreso o mediante su renuncia.
Al término de la reunión de labor parlamentaria de este mediodía, la presidenta del bloque oficialista, Patricia Bullrich, confirmó que el temario incluirá el proyecto de Federico Sturzenegger sobre inviolabilidad de la propiedad privada, pliegos judiciales, ascensos diplomáticos y una iniciativa para declarar a San Miguel de Tucumán capital simbólica de la República cada 9 de julio.
En cambio, la denominada Ley Hojarasca, que ya cuenta con media sanción de Diputados y dictamen en el Senado, quedaría para una nueva sesión prevista para el 6 de agosto, una vez finalizado el receso invernal. En esa misma convocatoria también se buscaría incorporar el proyecto de Carolina Losada sobre falsas denuncias y, si logra obtener dictamen, la reforma de la ley de salud mental.
Antes de retirarse hacia la reunión de mesa política en la Casa Rosada —la primera encabezada por Santilli como jefe de Gabinete—, Bullrich señaló que la Cámara de Diputados todavía no giró al Senado el proyecto del Súper RIGI. Respecto de la reforma electoral y de los cambios al régimen de zonas frías, admitió que aún no existen los consensos necesarios para habilitar su tratamiento.
La reforma política continúa negociándose en dos frentes: por un lado, las conversaciones que mantiene el oficialismo con el PRO y el radicalismo en el Senado; por el otro, las gestiones que encabeza Santilli con los gobernadores. "Nosotros acá ya lo estamos discutiendo con el PRO y la UCR", sostuvo Bullrich, quien además remarcó que la iniciativa requiere reunir al menos 37 votos, ya que, al tratarse de una ley electoral, necesita mayoría absoluta y no simple.
"Para discutir la reforma política hay un acuerdo tácito", afirmó la senadora, aunque reconoció las dificultades para alcanzar una redacción que conforme tanto al oficialismo como a sus aliados. El senador Martín Goerling, que también participó de la reunión, advirtió que "no le gusta" la posibilidad de que vuelvan las colectoras, una de las alternativas que analiza el Gobierno para ampliar su base electoral.
Las negociaciones giran principalmente en torno al futuro de las elecciones primarias: si continuarán siendo abiertas, obligatorias o voluntarias, con inscripción previa o no, o incluso si serán eliminadas o simplemente suspendidas. La incógnita es hasta dónde está dispuesta a ceder la secretaria general de la Presidencia para alcanzar un acuerdo con los bloques aliados.
Consultada sobre ese punto, Bullrich respondió, aunque con cierta cautela, que se trata de "un tema político" e hizo gestos de "tire y afloje" para graficar que todavía existe margen para encontrar una alternativa intermedia. "Nos gustaría que se apruebe en septiembre", concluyó.
Inviolabilidad de la propiedad privada, la prioridad del oficialismo
Mientras las negociaciones por la reforma electoral y el régimen de zonas frías continúan en una etapa incipiente, el oficialismo apuesta a recuperar la iniciativa parlamentaria con el tratamiento del proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada.
Según reconocen en el Senado, La Libertad Avanza ya tendría asegurados los votos para aprobar la iniciativa impulsada por Sturzenegger, cuyo dictamen alcanzó esta semana su versión número 14 tras sucesivas modificaciones destinadas a reunir consensos.
El proyecto contempla cambios en la Ley de Tierras, eliminando el límite del 15% para la adquisición de tierras por parte de extranjeros; modificaciones en la Ley de Manejo del Fuego para reducir las restricciones sobre el uso posterior de los terrenos afectados por incendios; la incorporación de un mecanismo de desalojos exprés y reformas a la Ley de Expropiaciones.
La iniciativa fue presentada por el Poder Ejecutivo el 27 de marzo y el Gobierno aspiraba a debatirla el pasado 4 de junio. Sin embargo, al advertir que no reunía los votos necesarios, decidió postergar el tratamiento. La situación volvió a repetirse semanas después, cuando La Libertad Avanza optó por no dar quórum para la sesión en la que la oposición buscaba avanzar con la interpelación a Manuel Adorni, lo que terminó frustrando también el debate sobre el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada.