El post mileísmo ya está en marcha

El Gobierno corre peligro de perder su aura. La impronta que llevó a Javier Milei al poder parece estar en interdicción por los malos resultados en todos los aspectos, y buena parte del establishment local e internacional duda de que pueda seguir al frente del Ejecutivo después de 2027.

Entre los jóvenes que trashuman las redes sociales, se popularizó una noción que tiene reminiscencias ancestrales. El "aura" se refiere a la energía, carisma, confianza o vibe que emana una persona en un determinado momento. No está claro si Javier Milei perdió la suya —aunque en las encuestas se refleja una baja fuerte en la estima popular— pero sí que Manuel Adorni tendrá problemas para recuperar la propia, y con eso arrastra a toda la gestión.

En su entorno aseguran que el 29 de abril podrá explicar su situación en la Cámara de Diputados, algo que hasta ahora no logró hacer. Afirman que la donación de un familiar dejará en claro que no hubo enriquecimiento ilícito y que la causa que llevan adelante el fiscal Gerardo Pollicita y el juez Ariel Lijo tendrá el mismo final que la del viaje de Bettina Angeletti en el avión presidencial, que acaban de archivar Alejandra Mangano y Daniel Rafecas.

Otros entienden que el problema no es de índole judicial sino política. El Gobierno no trepidó en expulsar a José Luis Espert de la Cámara de Diputados y suspender su candidatura en la Provincia de Buenos Aires, previendo que su vinculación con el narco Fred Machado podía minar las chances electorales en el distrito más importante del país. Eso fue decidido aun cuando todavía no aparecían complicaciones judiciales para él.

Lo mismo sucedió con Demian Reidel en Nucleoeléctrica SA, empresa estatal que conducía y que quedó en el medio de un escándalo, con denuncias internas por presiones sobre ingenieros de carrera y presuntos sobreprecios en diferentes contrataciones. Reidel aún funge como asesor presidencial, pero fue corrido formalmente del esquema nuclear de la Argentina, a pesar de que el Presidente reivindicaba como genial su idea de convertir a la Patagonia en un inmenso campo de servidores para la Inteligencia Artificial.

Los ejemplos no son solo internos ni tienen algunos meses. En los Estados Unidos, fue forzada a renunciar esta semana la secretaria de Trabajo de la administración Trump, Lori Chavez-DeRemer, en medio de acusaciones de que utilizó recursos del departamento para realizar viajes personales. Las similitudes saltan a la vista.

¿Cuál es la diferencia entre estos casos y el de Manuel Adorni? La posición de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. Ella es quien defiende al jefe de Gabinete, aun en contra de lo conveniente y haciendo pagar a su hermano —y a toda la gestión libertaria— un enorme costo político. Quizás esto se deba a que Adorni es el Golem libertario perfecto. Sin experiencia política previa ni gran lucimiento profesional, fue moldeado en la arcilla de un discurso que señalaba con el dedo acusador a todo lo que el Gobierno consideraba casta. No dudó en acusar a sindicalistas, docentes, médicos del Garrahan, discapacitados o jubilados de pertenecer a ese grupo odiado, mientras el Gobierno iniciaba un ajuste feroz contra todos ellos.

Pero, además, ganó en la Ciudad de Buenos Aires y se perfilaba como el mejor prospecto para desbancar al PRO de la capital de los argentinos. Ese tren parece haber pasado, aun a pesar de Karina. Hace meses, la hermana presidencial propició una foto de Adorni con Pilar Ramírez, la mujer fuerte de LLA en la ciudad, un modo de avisarle a Patricia Bullrich que el camino a la Jefatura de Gobierno le estaba vedado. Luego del escándalo, la foto se repitió, pero con la senadora como protagonista. Bullrich, que conoce como nadie los vuelcos que produce el tiempo en la política, se prepara para ser la candidata en CABA.

De cualquier modo, y a pesar de las encuestas negativas y los magros resultados económicos, el Gobierno buscó esta semana retomar la agenda legislativa con el envío de la reforma electoral al Congreso. Si hay algo que Milei y los suyos tienen como característica es la insistencia. Será la tercera vez que un proyecto de estas características sea impulsado por los libertarios. En la primera Ley Bases estaba incluido y cayó por las negociaciones que derivaron en el texto definitivo. Pero también en 2024 intentaron avanzar con una iniciativa en este sentido y solo lograron la suspensión de las PASO en las elecciones de medio término del año siguiente.

Incluir Ficha Limpia y suspensión de las PASO en un mismo articulado implica una chicana a los aliados del PRO y la UCR, que ya ha sido señalada por ambas fuerzas, pero también cierta hipocresía. Fue el Gobierno, usando a sus aliados misioneros, el que hizo caer Ficha Limpia cuando se discutió como proyecto autónomo. Más allá de la búsqueda de que se discuta otra cosa que la situación de Adorni, suspender las PASO y lograr que haya la menor cantidad de desdoblamientos provinciales posibles es un imperativo que se trazó Karina Milei. Apunta, en el primer caso, a aprovechar las internas de la oposición para que llegue dividida a octubre; en el segundo, a reforzar las elecciones distritales con la cara de Javier Milei en las boletas.

El Gobierno, como en octubre del año pasado, se enfrenta a un abismo en el que puede perder o tomar todo. ¿Podrá algún salvador externo —como lo hizo en ese momento el secretario del Tesoro, Scott Bessent— incidir para cambiar la tendencia marcada por el derrumbe de la economía real y la degradación de las condiciones de vida de los argentinos? Por las dudas, los tiburones ya olieron sangre. La caída del oficialismo en las encuestas activó al expresidente Mauricio Macri, que ya se reúne con empresarios y cuyos colaboradores activan una protocampaña para que vuelva al poder.

Existen otras definiciones históricas para la noción de "aura". Para Walter Benjamin, es la "aparición irrepetible de una lejanía", definida como la unicidad, autenticidad y el peso histórico-ritual de una obra de arte original, atada a su "aquí y ahora". Más allá de que el filósofo de la Escuela de Frankfurt se refería a una experiencia contemplativa para una obra de arte —que se pierde con la reproducción técnica (fotografía, cine) y la producción en masa—, podríamos hacer eje en la cuestión de la fijación histórica.

En este sentido, el Gobierno —que está lejos de ser una obra de arte— también corre peligro de perder su aura. La impronta que llevó a Javier Milei al poder parece estar en interdicción por los malos resultados en todos los aspectos. Como muestra, basta algo que el propio Milei mencionó de su trascendente encuentro con el tecno-rico Peter Thiel. El magnate de Silicon Valley, fascinado con las posibilidades de un mundo con Estados supeditados a la iniciativa privada, vino a conocer de primera mano la experiencia argentina. Ya había estado en nuestro país, pero en esta ocasión se instaló en una casona de Barrio Parque desde hace casi un mes.

Según el experto Ariel Garbarz, el dueño de la plataforma de macrodatos Palantir ofreció sus servicios para "gobernar con datos cruzados" y controlar a la ciudadanía. Pero también, según contó el propio Presidente, se interesó por saber cuál es la estrategia para continuar el proyecto más allá de esta administración. Una primera lectura válida es la búsqueda de una eternización del esquema actual; otra es la duda que tiene buena parte del establishment local e internacional de que Milei pueda seguir al frente del Ejecutivo después de 2027.

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