El presidente Alberto Fernández se reunió este martes en Casa Rosada con la ministra de Salud, Carla Vizzotti, quien resaltó que "uno de los ejes fundamentales" de la Estrategia Nacional de Salud Mental es "tener una especie de Ley Micaela que busque la capacitación de todos los organismos del Estado", en esa materia.
De esta manera, los profesionales de la salud podrán contar con "herramientas" que le permitan "abordar no sólo a una persona que tiene padecimientos de salud sino situaciones mucho más cotidianas como angustia e incertidumbre", explicó la funcionaria de la cartera.
La inversión en salud mental pasará de $3.700 millones a 7.700 millones, "lo que representa un 107% de aumento en relación al presupuesto actual, para potenciar las acciones ya desarrolladas e impulsar nuevas", se informó oficialmente.
Vizzotti se refirió a las declaraciones sobre la salud mental que Fernández realizó el lunes en la presentación de la Estrategia Nacional de Salud Mental acompañado por la ministra, en el Hospital Nacional Laura Bonaparte de la Ciudad, centro de atención especializado en el tratamiento de la salud mental donde también se inauguró el servicio dedicado a la atención de "Niñeces y Adolescencias". "El Presidente lo dijo el lunes: tiene que 'dejar de ser tabú' y saber que es una sensación que experimentamos casi todos y casi todas, es algo que también nos hace sentir más aliviados y más aliviadas", advirtió la funcionaria.
Por su parte, Kestel afirmó que "los temas de salud mental no han tenido en la historia el nivel de atención que requieren". Al mismo tiempo destacó que el país cuenta con una "dirección en el Ministerio de Salud altamente comprometido en avanzar con estos temas y con un Presidente que dice que la salud mental es importante".
Del encuentro con el jefe de Estado también participaron la directora de Salud Mental y Abuso de Sustancias de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Dévora Kestel, y la representante de la Organización Panamericana de la Salud, Eva Jané Llopis.