El presidente ruso, Vladimir Putin, abrió este sábado una nueva ronda de conversaciones sobre el conflicto en Ucrania al recibir en el Kremlin a los emisarios de la Casa Blanca, Steve Witkoff y Jared Kushner. La delegación estadounidense arribó a Moscú con el objetivo de reactivar un proceso de paz que permanecía estancado desde febrero pasado.
"La situación que hoy vamos a tratar no es, por supuesto, fácil", reconoció Putin al inicio de la reunión. El mandatario ruso empezó el encuentro saludando a los funcionarios en inglés ("Welcome. Nice to meet you") y envió palabras de agradecimiento para su par estadounidense, Donald Trump. "No ceja en sus intentos de arreglo y en contribuir a la solución del conflicto", resaltó.
Antes de llegar a este encuentro, hubo una tregua aérea en las capitales para facilitar la llegada de la comitiva estadounidense: Moscú y Kiev ordenaron una pausa de tres días en los ataques aéreos dirigidos contra ambas ciudades. Putin confirmó que las fuerzas rusas suspendieron sus incursiones contra Kiev tras recibir una propuesta formal de la parte ucraniana.
El líder del Kremlin aclaró que esta medida busca garantizar la seguridad del proceso negociador y descartó por el momento un acuerdo de alto el fuego generalizado, como una posible cumbre tripartita con Estados Unidos y Ucrania, a no ser que sea para firmar la paz definitiva.
Por su parte, Witkoff transmitió los saludos de Trump y agradeció la suspensión temporal de los bombardeos para permitir el tránsito seguro del avión estadounidense.
Cautela en Moscú ante el plan de paz de Trump
Donald Trump aseguró que sus funcionarios viajaron a Moscú para entregarle a Putin "una propuesta para poner fin a la guerra", pero desde el Kremlin mantienen una postura cauta. Si bien Putin se mostró abierto al diálogo con los mediadores de la Casa Blanca, rechazó el congelamientos prolongado del frente de batalla o la cumbre tripartita a menos que impliquen la firma de un acuerdo de paz definitivo.