El hombre que mató a tiros a cuatro personas en un edificio de oficinas en Manhattan tenía como objetivo atacar a la sede de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL), pero tomó el ascensor equivocado, según informó este martes el alcalde de la ciudad de Nueva York, Eric Adams.
Los investigadores suponen que Shane Tamura, el atacante de 27 años que residía en Las Vegas y se suicidó tras el tiroteo, había planeado llegar a las oficinas de la NFL, ubicadas en el edificio en el que ocurrió la masacre, luego de disparar a varias personas en el vestíbulo del edificio, pero ingresó accidentalmente en otro ascensor.
Una nota encontrada entre sus pertenencias se refería a su enfermedad mental e indicaba que la encefalopatía traumática crónica (ETC) que padecía era consecuencia de los golpes sufridos por el fútbol americano, deporte que practicó en la escuela secundaria en California, hace casi dos décadas.
La ETC es una enfermedad cerebral degenerativa que se relaciona con conmociones cerebrales y otros traumas repetidos en la cabeza comunes en deportes de contacto como el fútbol americano. En la nota, Tamura indicaba que su cerebro debería ser estudiado después de su muerte.
Además de las oficinas de la NFL, el rascacielos en el que tuvo lugar el tiroteo alberga la sede de Blackstone, una de las firmas de inversión más grandes del mundo.