Parece que España tendrá una nueva Ley de Amnistía, y con esto, un nuevo Presidente después de cuatro meses. Desde julio, los españoles están esperando que las Cortes Generales apoyen la investidura de un candidato, para ungirlo como el próximo Presidente de España. Es que a mitad de este año se celebraron las elecciones generales que consagraron al líder del Partido Popular Alberto Núñez Feijóo como ganador, con el 33% de los votos.
Pero esto, no significó un mecanismo inmediato de transición, porque en el país, una vez elegido al mandatario por el voto popular, el rey debe encomendarle conseguir los apoyos para su investidura y los parlamentarios deben votar a favor o en contra de la misma.
El sueño de Feijóo se desvaneció tras dos rondas de votación. Y aunque recibió el respaldo de su Partido Popular, Vox, UPN y Coalición Canaria, quedó a 4 votos del número mágico. Feijóo había adelantado que estaba dispuesto a sacrificar su posibilidad de formar gobierno antes de firmar la amnistía que los separatistas invocaban como condición para el aval.
Desde entonces, la venia real para formar gobierno la recibió Pedro Sánchez, que tiene hasta el 27 de noviembre para buscar su segundo mandato. El independentismo catalán volvió a condicionar su apoyo a la investidura a una nueva amnistía. Y aunque en un primer momento parecería impensado, este martes se confirmó que Sánchez y ERC llegaron a un acuerdo.
Las conversaciones habían comenzado mucho antes, pero el paso más contundente lo dio el mismísimo Presidente al manifestar públicamente su apoyo a los implicados soberanistas catalanes. El camino pareció destrabarse luego, y se selló en una foto entre el secretario de los socialistas, Santos Cerdán y el expresidente de Cataluña, Carles Puigdemont, fugitivo para unos o exiliado para otros, en Bruselas desde el fallido referéndum independentista de 2017.
La amnistía es una figura jurídica que borra un delito, elimina antecedentes penales e implica el perdón. Esta nueva ley permitirá a los condenados por el referéndum catalán deshacerse de las penas legales y regresar a territorio español. En España, hay solo un antecedente de amnistía, la de 1977, que buscó impedir el juzgamiento de crímenes ejecutados durante la dictadura de Francisco Franco.
La ley de amnistía llegará la próxima semana al Congreso de los Diputados, y probablemente ese mismo día se celebre la investidura de Pedro Sánchez, que busca garantizarse una única ronda de votación.