La Cámara de los Comunes de Gran Bretaña aprobó la ley sobre muerte asistida para pacientes en fase terminal, con 314 votos a favor y 291 en contra. Ahora el proyecto deberá ser examinado por la Cámara de los Lores antes de entrar en vigor.
La Cámara de los Comunes aprobó el proyecto de ley para poder legalizar la muerte asistida en pacientes en fase terminal. Antes de que entre en vigor, deberá ser examinada por la Cámara de los Lores.
La Cámara de los Comunes de Gran Bretaña aprobó la ley sobre muerte asistida para pacientes en fase terminal, con 314 votos a favor y 291 en contra. Ahora el proyecto deberá ser examinado por la Cámara de los Lores antes de entrar en vigor.
"Esta votación envía un mensaje claro, el cambio está en marcha", expresó Sarah Wootton, directora de la asociación Dignidad al Morir (Dignity in Dying) al enterarse de la aprobación del proyecto, que cuenta con la mayoría de apoyo de la población y permitirá el uso de la muerte asistida en Inglaterra y Gales.
"Tres cuartas partes del público respaldan este cambio. El resultado de hoy envía un mensaje claro: el Parlamento apoya al público y el cambio legislativo está en camino", añadió Wootton, mediante un comunicado publicado en el sitio oficial de la asociación.
Según una investigación realizada por YouGov, confirmó que "el apoyo público a la legalización de la muerte asistida se ha mantenido abrumadoramente alto desde la segunda lectura del proyecto de ley en noviembre, con alrededor de tres cuartas partes de las personas (72%)".
El proyecto propone una muerte asistida a pacientes en Inglaterra y Gales que se encuentren en fase terminal, con no más de seis meses de esperanza de vida y que puedan tomar por sí mismos la sustancia que provoque su fallecimiento.
Según informó DW, después que el texto sea examinado por la Cámara de los Lores, se deberá esperar hasta que la ley se implemente. En Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte, el suicidio asistido está prohibido y conlleva una pena de 14 años de prisión.