El presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula Da Silva, anunció este martes que se someterá a una cirugía para tratar de reducir los dolores que padece en la cadera desde hace varios meses, los cuales lo habían obligado a tener que infiltrarse para continuar con su agenda.
"He tomado una decisión: voy a operarme la cadera en los próximos meses. Es un procedimiento muy simple", anticipó a través de su cuenta de Twitter.
En la misma publicación explicó que "el dolor me pone de mal humor y quiero quedarme de buen humor, porque me comprometí a hacer que Brasil funcione".
Además aprovechó para dejarles un mensaje alentador a los brasileños al indicar: "Funcionará. El engranaje del motor ya está funcionando y la gente siente que el país mejora".
De todas maneras, el mandatario de 77 años dejó en claro que la operación no es urgente y junto a sus médicos decidieron llevarla a cabo "entre octubre y noviembre", ya que antes debe atender diversas cuestiones.
Por lo pronto, encabezará un cónclave entre países amazónicos en Belem durante agosto y luego viajará a Sudáfrica para participar de una cumbre de BRICS, la cual incluye a Brasil, Rusia, India, China y al país anfitrión. .
Más adelante, en septiembre, tiene planificado un viaje a la India para participar de una nueva cumbre del G20 y posteriormente a la Asamblea General de la ONU, en Nueva York.