En medio del conflicto entre Israel y Hamás, la actriz de contenido para adultos, Mia Khalifa, se vio envuelta en polémicas por expresar su apoyo a Palestina y repercutió en su trabajo: la revista Playboy canceló el contrato que tenía con la influencer.
La modelo, que suele hacer menciones a hechos políticos o sociales en sus redes sociales, lanzó un polémico mensaje varias horas después del inicio del conflicto y tras de la acumulación de los brutales videos de los ataques.
A través de Twitter, pidió que alguien les dijera “a los soldados de Palestina que giren sus teléfonos y graben en horizontal” y agregó: “Estoy junto a todas las personas que luchan contra la opresión, ahora y siempre (...). Soy del Líbano. Están locos si creen que voy aestar del lado del colonialismo”.
Dichos comentarios de Khalifa no solo despertarin la ira de los usuarios, donde no escatimaron en críticas y hasta incluso perjudicó su estabilidad laboral ya que la revista PlayBoy decidió eliminar de su plataforma todos los vídeos de cine para adultos en los que aparezca la actriz.
A través de un comunicado enviado a sus suscriptores, la revista para adultos comunicó la decisión e incluyeron la carta que le compartieron a Mia Khalifa informándole de su despido.
El comunicado de Playboy donde se explica la cancelación del contrato con Mia Khalifa
Las expresiones de la actriz con origen libanés a través de sus redes sociales generaron que la revista Play Boy anunciara la cancelación de su contrato por su apoyo a Palestina, pero principalmente al grupo terrorista Hamás.
En el comunicado anunciaron: “Les escribimos para comunicarles de nuestra decisión de acabar con el contrato de Mia Khalifa, incluyendo borrar su canal de nuestras plataformas. En días recientes, Mia hizo comentarios grotescos y reprensivos celebrando los ataques de Hamás en Israel y el asesinato de personas inocentes. En Playboy fomentamos la libre expresión y el debate político constructivo, pero tenemos una tolerancia cero hacia el discurso de odio”.
Manifestar su pensamiento no es la primera vez que le trae problemas. Cuando comenzó su carrera en el cine para adultos, protagonizó una escena portando un hijab que no solo provocó el rechazo generalizado de su familia, sino que también recibió amenazas de muerte de parte del Estado Islámico.
Además, la modelo también demandó a varias casas productoras de cine para adultos, dado que seguían mostrando contenido con su figura incluso después de que ella abandonara la industria.