Las fuerzas norteamericanas arrojaron la ayuda humanitaria para las víctimas palestinas del conflicto entre Israel y el grupo islamista Hamás con la asistencia de los aviones de Jordania.
Las fuerzas estadounidenses lanzaron cargas aéreas con medicinas y comida mediante una plataformas sobre la Franja de Gaza, como parte de la ayuda humanitaria por el conflicto entre Israel y la agrupación islamista Hamás. Sucedió tras la muerte de más de 100 palestinos por un ataque de los militares israelíes sobre la población civil.
El presidente de EEUU, Joe Biden, anunció este viernes que enviaría entregas aéreas para las víctimas. Los tres aviones de la Fuerza Aérea arrojaron 66 paquetes que contenían unas 38.000 raciones de comida sobre Gaza.
Un funcionario del Comando Central estadounidense en la región (Centcom) , que permaneció en el anonimato, confirmó el operativo para paliar el hambre que comenzó este sábado: "Llevamos a cabo un lanzamiento aéreo combinado de asistencia humanitaria en Gaza”.
La asistencia fue coordinada por Jordania, que ya colaboró con sus propias entregas de alimentos, agua y medicamentos, para los cientos de personas que tuvieron que dejar sus hogares tras los bombardeos y se refugiaron en los campamentos.
En los últimos días, Jordania lanzó varias entregas de ayuda a través de este mismo sistema por la enorme dificultad para la entrada de la ayuda humanitaria por tierra por los combates y los bloqueos israelíes sobre los pasos al enclave.
Al menos una cuarta parte de la población de Gaza, alrededor de 576.000 personas, están a un paso de la hambruna y prácticamente la totalidad necesita alimentos de forma desesperada, lo que provocó que algunos camiones con ayuda fuesen tiroteados, saqueados y asaltados por gente hambrienta, según informaron ayer altos cargos de Naciones Unidas.
Funcionarios de la oficina humanitaria y de las agencias de alimentación y agricultura describieron un panorama desolador en el que los 2,3 millones de gazatíes enfrentan niveles críticos de inseguridad alimentaria, o peores, y donde el orden civil se resquebraja, especialmente en el norte, donde la comida y otros suministros humanitarios son escasos.
Y por sombrío que sea el panorama actual, el coordinador humanitario de la ONU, Ramesh Ramasingham, dijo al Consejo de Seguridad que “hay muchas posibilidades de un mayor deterioro”.
Además de que un cuarto de la población del enclave palestino esté al borde de la hambruna, en el norte, uno de cada seis niños menores de dos años sufre “desnutrición aguda y emaciación”, donde hay bajo peso para la altura y, por consiguiente, el cuerpo se vuelve demacrado.