El vicepresidente estadounidense JD Vance defendió el acuerdo alcanzado entre Estados Unidos e Irán para terminar con la guerra que comenzó a fines de febrero y aseguró que sus alcances exceden la relación bilateral. Según explicó, el entendimiento también contempla la situación de Israel, el Líbano y otros países de Medio Oriente, con el objetivo de impulsar una transformación regional más amplia.
Durante una entrevista con la periodista Megyn Kelly, Vance desestimó las críticas que se generaron tras la difusión de los primeros detalles del memorando de entendimiento. "Es un acuerdo de paz regional. Incluirá a los países del Golfo, a Israel y al Líbano", afirmó, al tiempo que sostuvo que el pacto impone obligaciones concretas a Teherán.
Uno de los debates centrales gira en torno al eventual anulación a las sanciones económicas que pesan sobre Irán desde hace años. Frente a esas dudas, Vance aseguró que cualquier beneficio financiero para los persas estará sujeto al cumplimiento de condiciones estrictas y advirtió: "Si Irán financia a Hezbolá, no permitiremos que una gran cantidad de activos descongelados lleguen a manos iraníes".
El vicepresidente explicó que la iniciativa prevé recompensas económicas únicamente si Teherán modifica conductas que Estados Unidos considera una amenaza para la seguridad regional. Entre ellas mencionó el apoyo a organizaciones armadas y la posibilidad de retomar actividades vinculadas al desarrollo de capacidades nucleares con fines militares.
Vance también afirmó que el acuerdo busca impedir que Irán reconstruya un programa de armas nucleares y adelantó que habrá mecanismos de control internacional. "Nuestro plan bajo este acuerdo es que los iraníes reciban beneficios siempre y cuando desmantelen ese programa de armas nucleares", señaló, mientras que agregó que, a futuro, "la inspección y la verificación estarán sobre la mesa".
Al diferenciar este entendimiento del acuerdo nuclear impulsado durante la gestión de Barack Obama, sostuvo que la nueva propuesta cuenta con un respaldo más amplio entre los aliados de Washington en la región. Además, aseguró que no implicará fondos de los contribuyentes estadounidenses y destacó que la Casa Blanca apuesta por el fin de la guerra conla libre navegación en el estrecho de Ormuz y la reducción de las tensiones regionales.
Los cruces entre Donald Trump y Benjamín Netanyahu por el acuerdo de paz con Irán
Donald Trump y Benjamín Netanyahu se enfrentaron en un nuevo cruce público que expuso diferencias alrededor del conflicto en Medio Oriente. Con la mira puesta en preservar el acuerdo de paz que Estados Unidos negocia con Irán, el presidente norteamericano reclamó al líder israelí que sea "más responsable" y reduzca la escalada militar en el Líbano.
Trump admitió su malestar por la estrategia israelí y advirtió que las operaciones contra Hezbolá podrían afectar las negociaciones con Teherán. "No estoy satisfecho con la forma en que Israel ha actuado en el Líbano y con Hezbolá", afirmó, antes de remarcar que el conflicto "simplemente se alarga sin fin" y perjudica la imagen del acuerdo.
Donald Trump Benjamín Netanyahu
Donald Trump y Benjamín Netanyahu.
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El mandatario estadounidense también cuestionó los bombardeos sobre Beirut y aseguró haber transmitido personalmente sus objeciones a Netanyahu. "Dos horas antes de que firmáramos hubo un ataque en Beirut, no me gustó nada y se lo hice saber claramente", sostuvo, al tiempo que consideró innecesario atacar edificios residenciales en la búsqueda de integrantes de Hezbolá.
Netanyahu respondió con cautela, aunque dejó en claro que mantendrá autonomía frente a la Casa Blanca cuando lo considere necesario. "La relación entre socios que se conocen bien implica estar de acuerdo en muchas cosas y a veces discrepar; eso pasa incluso en las mejores familias", señaló, antes de agregar: "Eso no es cierto", al rechazar que alguno de los dos actúe bajo las órdenes del otro y elogió el acuerdo que logró la gestión norteamericana: "Es admirable y lo respeto".