Un fuerte temporal con violentas marejadas y lluvias torrenciales en el sur de Italia dejó como saldo el colapso de uno de los monumentos naturales más emblemáticos del litoral adriático. El "Arco de los enamorados" se derrumbó y sus restos fueron a parar al mar en pleno festejo de San Valentín. Según informaron a los medios locales, no se registraron heridos.
Las autoridades locales informaron que el derrumbe del arco de roca caliza en Melendugno no provocó heridos, pero constituye el mayor impacto registrado por la erosión costera en el sur de Italia. El monumento natural emblemático de los enamorados, célebre también como destino fotográfico, se desmoronó tras años de debilitamiento progresivo por el mar y la lluvia.
El alcalde de la localidad italiana, Maurizio Cisternino, señaló: "Con la desaparición de uno de los atractivos más emblemáticos de nuestro litoral y de toda Italia, sentimos un golpe devastador". Por su parte, el concejal de Turismo, Francesco Stella, describió el hecho como “un funeral” para la comunidad.
La formación rocosa se desmoronó por completo tras ser castigado por violentas marejadas y lluvias torrenciales. La caída del Arco de los Enamorados marca una pérdida irreparable para el patrimonio natural y turístico de la región, que durante décadas fue un símbolo de la costa de Sant’Andrea y un punto de encuentro para visitantes de todo el mundo. Su desaparición, coincidiendo con el día de San Valentín, ha generado conmoción entre la comunidad y especialistas, que advierten sobre el impacto creciente de la erosión costera en el sur de Italia.
El alcalde Cisternino criticó la falta de inversión en la protección del litoral y recordó que el proyecto impulsado por su municipio para frenar la erosión, aunque fue declarado “admisible”, nunca obtuvo financiación debido al agotamiento de los fondos disponibles. “A la luz de lo ocurrido, esperamos que los fondos sean reabastecidos y que esta enésima señal enviada por la naturaleza no caiga en el vacío”, sostuvo.
La leyenda local vinculaba el arco con la promesa de un amor eterno: se decía que las parejas que se besaban bajo su silueta quedaban unidas para siempre. Durante décadas, ese mito atrajo a miles de enamorados y convirtió a Sant’Andrea en un destino icónico del turismo romántico, tanto en Italia como en el mundo. Hoy, con el colapso del Arco de los Enamorados, no solo se pierde un símbolo natural, sino también un relato que alimentaba la magia de la costa salentina.