Israel le retiró la licencia a 37 organizaciones humanitarias para trabajar en Gaza y Cisjordania
La decisión se tomó porque las ONG no completaron un formulario que les exige reconocer a Israel como Estado judío y a rechazar que sus militares sean sometidos ante tribunales internacionales. Entre las asociaciones se encuentra Médicos Sin Fronteras y que fue acusada de apoyar el terrorismo.
El colapso total de la infraestructura de saneamiento dejó a 740.000 personas vulnerables a las inundaciones.
El Estado de Israel anunció este martes que, a partir de enero, le impedirá trabajar en los territorios palestinos de Gaza y Cisjordania a unas 37 ONG. Esta restricción fue anunciada por el Ministerio de Asuntos de la Diáspora y Lucha contra el Antisemitismo y que alcanza a una serie de organizaciones que se negaron a completar un controvertido documento, entre ellas Médicos Sin Fronteras (MSF), Oxfam y ActionAid.
Entre algunos de los requisitos del mencionado documento, las autoridades de Tel Aviv exigen que cada organización y empleado de la misma debe reconocer a Israel como Estado judío y democrático, a su vez que deben rechazar que sus militares sean sometidos ante tribunales internacionales. También les obliga a proveer numerosos datos de sus empleados palestinos.
Amijai Chikli, ministro de la Diáspora, aseguró que un 15% de las organizaciones no le entregaron a las autoridades israelíes "información completa y verificable sobre sus trabajadores". "El mensaje es claro: la asistencia humanitaria es bienvenida; la explotación de los marcos humanitarios con fines terroristas es inaceptable. Israel seguirá protegiendo su soberanía, a sus ciudadanos y la integridad de la acción humanitaria”, aseguró el funcionario.
genocidio gaza 11-10-25
En los últimos dos años murieron 67 mil palestinos adultos, 20 mil niños y 9.500 personas aún continúan desaparecidas.
El ministro señaló puntualmente a MSF y la acusó de haber contratado gazatíes que "estuvieron involucrados en actividades terroristas", aunque las autoridades no presentó ninguna prueba al respecto. Chikli sostuvo que esta organización tiene "personas afiliadas" que estaban vinculadas a grupos armados "como la Yihad Islámica y Hamás", según las "revisiones de seguridad" de Israel.
Por su parte, MSF respondió mediante un comunicado que aún no fue notificada sobre el retiro de la licencia para realizar trabajo humanitario en los territorios palestinos, pese a que supondría "privar de asistencia médica vital a cientos de miles de personas” en Gaza y retirar su personal extranjero en 60 días. El Ministerio exigió su salida de Gaza y Cisjordania antes del 1 de marzo de 2026.
Además, MSF aseguró que "se toma muy en serio las acusaciones de que su personal está vinculado a grupos armados” y que “nunca contrataría a sabiendas a personas que participaran en actividades militares”. A su vez, cuestionó que se hagan "públicas tales acusaciones sin pruebas fundamentadas”, porque “pone en peligro al personal humanitario y socava la labor médica que salva vidas”.
Occidente le pidió a Israel que permita el trabajo de las organizaciones humanitarias en la Franja de Gaza.
El anuncio sobre el retiro de 37 licencias para trabajo humanitario en los territorios palestinos de Gaza y Cisjordania se produjo el mismo día que un grupo de diez países occidentales emitieron un comunicado conjunto para referirse sobre la "delicada" situación humanitaria en la Franja. Además, le pidieron al Estado de Israel que permita el trabajo de las ONG y a la agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (UNRWA, por sus siglas en inglés).
En concreto, los Ministerios de Exteriores de Canadá, Dinamarca, Finlandia, Francia, Islandia, Japón, Noruega, Suecia, Suiza y el Reino Unido expresaron su “grave preocupación por el nuevo deterioro de la situación humanitaria en Gaza”. El pedido se hizo en el contexto de que el inicio del invierno en la región está marcado por fuertes lluvias que provocan inundaciones en un territorio devastado por la guerra.
Gaza
EFE
“Más de la mitad de los centros de salud funcionan solo parcialmente y carecen de equipo y suministros médicos esenciales. El colapso total de la infraestructura de saneamiento ha dejado a 740.000 personas vulnerables a las inundaciones”, resaltaron en el comunicado.
“Si bien la cantidad de ayuda que llega a Gaza ha aumentado desde el alto el fuego, la respuesta sigue siendo muy limitada por los obstáculos persistentes al acceso humanitario”, aseguraron.