Inteligencia, cerco aéreo y enfrentamiento armado: así fue el operativo para abatir a "El Mencho"

El secretario de Defensa de México reconstruyó cómo se gestó y ejecutó la operación para asesinar al jefe del Cártel Jalisco.

El secretario de la Defensa de México, el general Ricardo Trevilla Trejo, dio detalles del operativo que realizó el ejército para encontrar y abatir a Nemesio "El Mencho" Oseguera Cervantes, líder del Cártel de Jalisco Nueva Generación.

Según explicó, el hallazgo fue el resultado de un trabajo de inteligencia que se activó tras detectar el encuentro con una de sus parejas sentimentales en Tapalpa, Jalisco, el 20 de febrero.

El seguimiento permitió establecer que, tras la salida de la mujer un día después, el jefe del Cártel Jalisco Nueva Generación permanecía en una cabaña con un esquema de seguridad reforzado. Con esa confirmación, se diseñó un operativo inmediato que incluyó fuerzas especiales del Ejército, efectivos de la Guardia Nacional y apoyo aéreo de la Fuerza Aérea Mexicana.

Una vez validada la presencia del objetivo, las tropas avanzaron hacia el complejo de cabañas. De acuerdo con la versión oficial, los hombres armados que custodiaban la zona abrieron fuego al advertir el despliegue militar. El enfrentamiento fue descrito como “muy violento”: el grupo de seguridad intentó frenar el avance, lo que derivó en un intercambio de disparos bajo los parámetros de la Ley Nacional del Uso de la Fuerza.

Claudia Sheinbaum

En el choque murieron ocho presuntos integrantes del grupo criminal y dos militares resultaron heridos. Durante la persecución, Oseguera Cervantes y su círculo más cercano escaparon hacia una zona boscosa. Allí se montó un cerco con apoyo aéreo; en ese tramo, los agresores impactaron un helicóptero, que debió realizar un aterrizaje de emergencia.

La Secretaría de Defensa informó que, tras el operativo, el líder criminal y sus escoltas fueron evacuados con lesiones graves hacia una instalación médica en Jalisco, pero fallecieron en el traslado. Posteriormente, los cuerpos fueron llevados a Morelia y luego a la Ciudad de México para las diligencias correspondientes.

Desde el Gobierno mexicano se presentó la acción como una demostración de la capacidad operativa del Estado y del alcance de la inteligencia militar para penetrar el círculo íntimo del principal referente del CJNG.