Una mujer golpeó de manera salvaje a su propio perro con una cacerola hasta causarle la muerte, luego de regresar borracha a su casa de una fiesta. El hecho ocurrió en la ciudad de Swansea, en Gales (Reino Unido).
El hecho ocurrió en la ciudad de Swansea. El juez decidió no enviarla a la cárcel, pero le prohibió tener animales durante diez años y cumplir 120 días de abstinencia al alcohol.
Una mujer golpeó de manera salvaje a su propio perro con una cacerola hasta causarle la muerte, luego de regresar borracha a su casa de una fiesta. El hecho ocurrió en la ciudad de Swansea, en Gales (Reino Unido).
"Jordanna Wheeler, de 29 años, golpeó a su mastín toro tan fuerte que la sartén quedó doblada antes de desmayarse en su sofá", informó el diario inglés The Sun.
"La policía encontró a la mascota muerta en su cama en su sucio apartamento junto con la cacerola severamente deformada que usó en el ataque todavía cubierta de pelo de perro", añadió el medio.
El Tribunal de la Corona de Swansea escuchó que un veterinario encontró que el perro había sufrido un traumatismo contundente significativo en la cabeza. El fiscal Dean Pulling dijo que Wheeler luego intentó "manipular" al personal de salud mental para que la internaran una vez que se dio cuenta de lo que había hecho. Le dijo a una enfermera que había estado de fiesta antes de “despertarse en el sofá cubierta de vómito”.
A pesar de su reconocimiento ante la justicia de haber provocado un sufrimiento innecesario a un animal protegido, la defensa de Wheeler argumentó que su vida estuvo marcada por graves dificultades. Su defensora, Sarah John, explicó que la mujer padeció una infancia de abandono atribuida al alcoholismo de sus padres, lo que la llevó a abandonar la escuela a los once años para asumir la responsabilidad de cuidar a sus hermanos menores.
Al dictar la sentencia, el juez Geraint Walters optó por evitar la pena de prisión efectiva. Wheeler fue condenada a 16 meses de prisión en suspenso por un período de 18 meses, y se le impuso una estricta prohibición de poseer cualquier tipo de animal durante la próxima década. Adicionalmente, deberá someterse a un programa de rehabilitación, cumplir 120 días de abstinencia de alcohol monitoreada y respetar un toque de queda nocturno por tres meses.