Mientras se acerca el día de las elecciones presidenciales en Brasil, que se llevarán a cabo el domingo 2 de octubre, crece la violencia en la previa de los comicios. El sábado, un hombre de 39 años fue asesinado a puñaladas en un bar en el noreste del país por otro que ingresó al lugar en busca de votantes de Luiz Inácio Lula da Silva. Ya son tres los partidarios del expresidente asesinados en esta campaña.
El principal sospechoso del crimen fue detenido en la tarde por la Policía Civil, que lo identificó como Edmilson Freira da Silva, de 59 años. Si bien se confirmó que el asesinato se produjo tras una discusión por temas políticos, no trascendió la filiación partidaria del agresor.
El ataque ocurrió el sábado en un bar de la región metropolitana de Fortaleza, en el estado Ceará, en el noreste de Brasil. El agresor entró al bar en Cascavel, en el Gran Fortaleza, preguntando: "¿Quién de acá va a votar a Lula?".
La víctima le respondió desde su mesa: "Yo voto a Lula", de acuerdo con el relato de una fuente de la Secretaría de Seguridad Pública de Ceará citadas por O Povo. En ese momento, el agresor lo atacó y lo acuchilló en el pecho.
La víctima fue identificada como Antonio Lima, de 39 años. No tenía antecedentes criminales y murió cuando recibió atención de paramédicos llamados por los parroquianos del bar.
Violencia en la previa de las elecciones de Brasil: ya son tres los partidarios de Lula muertos
En la recta final para las elecciones del domingo, este es el tercer caso de homicidios de electores de Lula por seguidores de Bolsonaro.
El 9 de septiembre fue asesinado en una fábrica en Confresa, estado de Mato Grosso, un elector de Lula por parte de un compañero que era un activista bolsonarista, quien intentó decapitarlo con un hacha. El atacante se encuentra detenido.
En julio pasado, en Foz do Iguazú, ciudad fronteriza con la provincia de Misiones, el dirigente del PT Marcelo Arruda, que festejaba su cumpleaños 50 con una remera con la cara de Lula, fue asesinado a tiros por un agente penitenciario federal que irrumpió con su arma en la fiesta al grito de "Acá manda Bolsonaro".
En el debate del sábado pasado, Bolsonaro manifestó no tener responsabilidades por los casos de violencia política en el país.