El presidente de Francia, Emmanuel Macron, rechazó la propuesta de Donald Trump de liberar el estrecho de Ormuz por la fuerza, a la que calificó como "irrealista". Además, exigió cordura ante la tensión mundial y criticó las actitudes erráticas del mandatario estadounidense.
"Algunos defienden la idea de liberar el estrecho de Ormuz por la fuerza mediante una operación militar, una postura que a veces ha sido expresada por Estados Unidos, aunque ha variado", afirmó el mandatario, para luego asegurar: "Esa nunca fue la opción que hemos apoyado, porque es irrealista".
"Esto no es un espectáculo. Estamos hablando de guerra y de paz… Seamos serios y no digamos un día lo contrario de lo que dijimos el día anterior", agregó Macron, haciendo un llamado a la sensatez.
Durante una visita a Corea del Sur, el líder europeo advirtió sobre los peligros de una intervención armada en la región. "Llevaría muchísimo tiempo y expondría a todos los que atraviesen el estrecho a riesgos por parte de la Guardia Revolucionaria Islámica, pero también a misiles balísticos", alertó.
Frente a esta situación, Macron propuso una vía diplomática para resolver el bloqueo e indicó que el paso "debe reabrirse porque es estratégico para los flujos de energía, los fertilizantes y el comercio internacional, pero que solo puede hacerse en consulta con Irán".
El jefe de Estado también marcó distancia de la ofensiva en Medio Oriente. "No quiero hacer un comentario permanente sobre una operación que los estadounidenses han decidido por su cuenta con Israel", sentenció. Además, dejó en claro su postura: "Queremos la paz lo antes posible".
Macron rechazó las burlas personales de Donald Trump
El conflicto diplomático sumó un capítulo íntimo tras conocerse un video grabado en un almuerzo privado en Washington. En esas imágenes, el presidente estadounidense imitó el acento de Macron y se burló de su esposa frente a líderes religiosos y funcionarios.
Durante ese evento, Trump parodió una conversación con su par europeo y emitió juicios sobre su matrimonio. Allí afirmó que Brigitte Macron "lo trata extremadamente mal" y aludió a la cachetada que le dio en el rostro en mayo del año pasado.
Desde Seúl, el mandatario francés desestimó los ataques verbales hacia su familia y catalogó la actitud de su homólogo con dureza. Esas palabras "no fueron ni elegantes ni acordes al momento", manifestó, para luego zanjar el asunto: "No voy a responderlas, no merecen una respuesta".