Elecciones en Israel: Netanyahu se impuso en las urnas, pero perdió la mayoría y empuja a la oposición a negociar con los árabes

Con el 84,5% de las urnas escrutadas, el bloque de Netanyahu suma 54 escaños, mientras que el partido encabezado por Gadi Eisenkot llegó a los 49. Ninguna fuerza reúne la mayoría absoluta y las negociaciones serán decisivas para definir quién gobernará el país o si habrá que llamar a nuevos comicios.

Las elecciones legislativas en Israel dejaron un escenario sin mayorías claras y abrieron una negociación política que será clave para definir la continuidad de Benjamín Netanyahu como primer ministro. Con el 84,5% de las urnas escrutadas, el bloque oficialista obtiene 54 escaños, mientras que la alianza opositora liderada por el exjefe militar Gadi Eisenkot alcanza los 49. Las fuerzas árabes, en una performance histórica, suman 17 bancas.

El resultado es seguido de cerca por el gobierno de Javier Milei, que mantiene una estrecha alianza política con Netanyahu. El presidente argentino convirtió a Israel en uno de los ejes centrales de su política exterior y respaldó al gobierno israelí en el marco de los conflictos en Medio Oriente. Por eso, la posibilidad de un cambio de rumbo político en Jerusalén representa un dato relevante para la Casa Rosada.

Netanyahu llegó a los comicios bajo presión por las consecuencias de la guerra en Gaza, las críticas a la respuesta de seguridad frente a los ataques del 7 de octubre de 2023 y los cuestionamientos sobre la capacidad de defensa del país. A ese escenario se suman las causas judiciales por corrupción que enfrenta el primer ministro, acusado de soborno, fraude y abuso de confianza, cargos que él rechaza.

Aunque el bloque oficialista conserva una posición competitiva, los números parciales no le garantizan la continuidad en el poder. La caída de algunos de sus socios ultranacionalistas y religiosos complica la posibilidad de reunir los apoyos parlamentarios necesarios para formar gobierno.

Cómo se define el próximo gobierno en Israel

El Parlamento israelí, conocido como Knéset, tiene 120 bancas y se necesitan al menos 61 para alcanzar la mayoría absoluta. Ninguno de los bloques llega por sí solo a ese número, por lo que las negociaciones entre partidos serán determinantes.

Una vez oficializados los resultados, el presidente Isaac Herzog consultará a las distintas fuerzas políticas y designará al candidato que considere con mayores posibilidades de reunir apoyos. No necesariamente deberá ser el representante del partido más votado.

El candidato elegido tendrá 28 días para formar gobierno, con la posibilidad de solicitar una prórroga de otros 14. Si fracasa, otro dirigente podrá recibir el encargo. Las fuerzas árabes podrían tener un papel decisivo en ese proceso, aunque todavía no está definido si respaldarán a la oposición de Eisenkot y bajo qué condiciones.

Si las negociaciones no permiten conformar un gobierno viable, Israel podría volver a las urnas. Hasta entonces, el resultado mantiene abierta la disputa por el poder y deja en suspenso el futuro político de Netanyahu.

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