El voto por regiones: con el respaldo de sus territorios "fieles" Lula y Bolsonaro ponen el foco en los estados "bisagra"

Todo augura que la derecha volverá a imponerse en el sur y centro-oeste, mientras que Lula sacará diferencias importantes en el Nordeste. La elección, como varias otras veces, podría definirse por lo que ocurra en estados clave como Minas Gerais o Pará.

Los resultados de la primera vuelta permiten identificar las principales diferencias territoriales que están en en juego durante la segunda ronda de las elecciones presidenciales que están definiendo hoy el futuro de Brasil. El 4 de octubre, Flávio Bolsonaro obtuvo el 47,03% de los votos válidos, frente al 45,16% de Lula, una ventaja inicial que no alcanzó para evitar el balotaje.

El mapa electoral mostró entonces un mapa que se está volviendo habitual en Brasil. Por un lado, se repitió el respaldo a la derecha en el sur y el centro-oeste, además de una posición competitiva en el sudeste, donde se concentran algunos de los mayores distritos electorales del país. En Santa Catarina, el candidato del PL alcanzó el 66,65%; en Paraná, el 59,91%; y en Rio Grande do Sul, el 55,64%. También logró ventajas importantes en Mato Grosso, Rondônia y Roraima.

Lula, por su parte, consolidó su predominio en el nordeste, una región históricamente favorable al Partido de los Trabajadores. En Piauí obtuvo el 70,99% de los votos, mientras que en Bahía alcanzó el 66,17%, en Maranhão el 63,99% y en Pernambuco el 63,45%.

El comportamiento de Minas Gerais y de los estados del norte también será relevante para evaluar el desenlace nacional. En Minas Gerais, Bolsonaro consiguió el 48,24% y Lula el 43,33% en la primera vuelta, mientras que en Pará el presidente obtuvo el 49,91%, frente al 44,50% de su adversario. Estos antecedentes no anticipan necesariamente el resultado final, pero permiten dimensionar las diferencias entre los electorados regionales.

Los primeros datos del exterior

Mientras se aguarda la reanudación de la totalización nacional, suspendida temporalmente tras los resultados de las mesas que ya cerraron en el exterior ofrecen una primera referencia sobre la distribución del voto entre los brasileños residentes fuera del país.

La atención se concentra ahora en el inicio efectivo del escrutinio dentro de Brasil. La evolución de los resultados en el sudeste, el sur y el centro-oeste, junto con la ventaja que Lula buscará conservar en el nordeste, será fundamental para determinar si Bolsonaro mantiene la diferencia obtenida en octubre o si el presidente consigue revertirla. Hasta que el TSE reanude la publicación de los datos oficiales, cualquier proyección sobre el resultado regional debe considerarse provisoria.