Miles de ahorristas marcharon este miércoles a la sede del Congreso de Paraguay, en Asunción, para exigir el juicio político al presidente Santiago Peña, durante la segunda jornada consecutiva de protestas tras el sorpresivo cierre de Ueno Bank, una entidad financiera que dejó a más de tres millones de clientes con sus fondos atrapados.
La multitud presente en las inmediaciones legislativas desplegó banderas y camisetas de Paraguay a la par de cánticos de rechazo dirigidos hacia el jefe de Estado. Entre las proclamas resonó el lema "que se vayan todos", mientras los manifestantes expresaron indignación ante la falta de llamados a sesión parlamentaria en el recinto.
Los testimonios registrados por C5N en el lugar expusieron la gravedad del impacto social provocado por la inmovilización de los activos. Una damnificada describió la dramática situación que atraviesa para financiar la atención médica de un familiar. "Estaba ahorrando para la cirugía de mi mamá, tuve que pagar 7 millones, aparte de ganar un sueldo mínimo no me alcanza y tengo que vender cosas para poder ayudarle a ella, porque lastimosamente el sueldo mínimo no te alcanza", explicó.
La indignación de las familias aumentó debido a la imposibilidad de cubrir necesidades elementales de la vida diaria. Con respecto al destino de los fondos privados, la misma afectada apuntó contra el presidente Peña: "Tocó nuestro bolsillo, no tenía que tocar ese nuestro ahorro. No tenemos que dar explicación ni para qué vamos a utilizar. Tocó nuestro bolsillo que estábamos ahorrando para muchas cosas".
En este sentido, otro de los manifestantes agregó: "Es muy triste. Hay gente que no tiene para comer. Ellos están riendo de nosotros en sus casas. Una vergüenza".
Los damnificados denuncian complicidad del Gobierno de Paraguay
Las manifestaciones callejeras continuaron por segundo día consecutivo en medio de crecientes rumores políticos. La persistencia de las concentraciones ciudadanas desató diversas especulaciones sobre la estabilidad institucional y la continuidad del presidente en el cargo.
Entre las versiones que circularon en la marcha, los manifestantes apuntaron de forma directa hacia el Poder Ejecutivo por la veloz expansión del banco clausurado. Uno de los asistentes afirmó: "Fue algo que se venía a venir, es un gran cómplice el Presidente. De la nada (el banco) creció abismalmente. De pasar a ser una financiera en menos de cinco años ya fue banco y el poder adquisitivo que tenía era increíble".
La parálisis de la firma bancaria dejó en suspenso la economía cotidiana de la totalidad de los usuarios. Sobre el estado actual de los depósitos, el manifestante remarcó: "Quedamos todos congelados. Estamos en stand-by. No hay una respuesta clara y certera de qué va a pasar con la plata".