El papa Francisco se reunió este sábado con unos 600 refugiados ucranianos, en el segundo día de su visita a Hungría y les transmitió un mensaje de esperanza diciéndoles que "un futuro diferente es posible", horas después de que Rusia reavive los ataques contra Ucrania.
Francisco se reunió con refugiados y personas sin hogar en una visita a una iglesia de Budapest, donde una banda de gitanos húngaros lo recibió con una serenata. "Nos acogieron aquí y hemos encontrado un nuevo hogar, pero muchos han sufrido y siguen sufriendo a causa de la guerra", le contó el refugiado Oleg Yakovlev al Papa.
Desde que Rusia invadió Ucrania el 24 de febrero de 2022, millones de refugiados han huido a través de la región centro de Europa y se han trasladado a otros países. Unos 35.000 han solicitado el estatuto de protección temporal en Hungría.
"Incluso en medio del dolor y el sufrimiento, una vez que hemos recibido el bálsamo del amor, encontramos el coraje necesario para seguir adelante: encontramos la fuerza para creer que no todo está perdido, y que un futuro diferente es posible", dijo Francisco.
En un gesto significativo para el diálogo interreligioso, el Papa se reunió con el metropolitano Hilarión, representante de la Iglesia Ortodoxa Rusa en Budapest, quien el año pasado fuera destituido del puesto de número dos en la sede central en Moscú por diferencias internas sobre Ucrania.
Francisco agradeció a las asociaciones religiosas, "por el esfuerzo realizado en la caridad" y "por el modo con que han recepcionado a muchos refugiados procedentes de Ucrania".
Otra de las actividades en las que participó durante su segunda jornada en el país fue pronunciar un discurso en un estadio a unos 12.000 jóvenes. Se espera que este domingo, antes de regresar a Roma, presida una misa al aire libre detrás del Parlamento en Budapest y se encuentre con el mundo universitario y de la cultura.