El papa Francisco se mostró en desacuerdo con la pena de muerte que rige en Bahréin y también con las guerras existentes en el mundo. Consideró que hay que rechazar la lógica del “ojo por ojo, diente por diente”. Esto lo expresó en una misa que encabezó en el estado a 15 kilómetros de la capital Manama.
“Reaccionar de una forma simplemente humana nos encadena al ojo por ojo, diente por diente, pero eso significa hacer justicia con las mismas armas del mal que recibimos", expresó el máximo pontífice.
Consideró que hay que “vivir concreta y valientemente la fraternidad universal” y que, a pesar de recibir el mal, hay que romper “la espiral de la venganza, desarmando la violencia, desmilitarizando el corazón”.
Ya había planteado que pensaba "en el derecho a la vida, en la necesidad de garantizarlo siempre, también en relación a los que son castigados, cuya existencia no puede ser eliminada". El rechazo a la pena de muerte quedó explicitado y luego aseguró que “sufre observando en nuestros días”.
"Esta tierra es precisamente una imagen viva de la convivencia en la diversidad, de nuestro mundo cada vez más marcado por la permanente migración de los pueblos y del pluralismo de las ideas, usos y tradiciones", sentenció. Luego de la misa, se reunirá con los jóvenes de la ciudad.