El Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ) calificó este lunes como un intento de asesinato contra el presidente Donald Trump el tiroteo del sábado en Washington, donde un hombre armado atacó un puesto de control cercano a la Casa Blanca.
Un escrito oficial del Departamento de Justicia ratificó que el episodio en el que fue abatido un joven de 21 años representó un nuevo ataque directo hacia la integridad física del presidente norteamericano.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ) calificó este lunes como un intento de asesinato contra el presidente Donald Trump el tiroteo del sábado en Washington, donde un hombre armado atacó un puesto de control cercano a la Casa Blanca.
La calificación oficial constó en un escrito judicial que firmó el fiscal general adjunto, Stanley Woodward. En el texto, las autoridades federales ratificaron que el episodio representó un nuevo ataque directo hacia la integridad física del jefe de Estado.
El incidente ocurrió en la intersección de la calle 17 NW, sitio en el cual el agresor abrió fuego contra el personal de seguridad. Los agentes del Servicio Secreto repelieron la agresión de forma inmediata y abatieron al sospechoso en el lugar, mientras que un transeúnte sufrió heridas por el hecho.
A partir de este suceso, el documento del organismo gubernamental sugirió modificaciones estructurales en la residencia oficial. La propuesta incluye la construcción de un salón de baile permanente para evitar el uso de estructuras temporales en eventos masivos, las cuales vulneran la seguridad general.
Los voceros policiales identificaron al atacante como Nasire Best, un joven de 21 años que utilizó un revólver para ejecutar los disparos. Los investigadores comprobaron que el sujeto acumulaba arrestos previos y penalidades por violar el perímetro de la Casa Blanca.
El historial del delincuente registra una detención en junio de 2025, fecha en la que bloqueó un acceso bajo la afirmación de que era "Dios", acción que motivó un examen psiquiátrico. Al mes siguiente, la policía lo arrestó de nuevo debido a un intento de intrusión forzada a la sede del Ejecutivo.
Las agencias de inteligencia también detectaron publicaciones intimidatorias en las redes sociales de Best. En sus perfiles virtuales, el tirador aseguró de forma previa que era "el verdadero Osama bin Laden" y manifestó de manera explícita sus intenciones de causar daño a Trump.