El papa Francisco pidió "no confundir la fiesta con el consumismo" y "quedar cercanos con nuestros hermanos que sufren por la guerra, la miseria, el hambre y la esclavitud", después de rezar el Ángelus por la celebración de la Navidad.
El Sumo Pontífice llamó a "quedar cercanos con nuestros hermanos que sufren por la guerra, la miseria, el hambre y la esclavitud". También marcó que "se debe festejar en sencillez".
El papa Francisco pidió "no confundir la fiesta con el consumismo" y "quedar cercanos con nuestros hermanos que sufren por la guerra, la miseria, el hambre y la esclavitud", después de rezar el Ángelus por la celebración de la Navidad.
En el rezo mariano en la Plaza de San Pedro del Vaticano, el papa Francisco mencionó los libros sobre Jesucristo: "El Evangelio nos presenta la escena de anunciación, el ángel para explicar a María como concebir a Jesús le dice: el Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del altísimo te cubrirá con su sombra".
En tal sentido, pidió "detenerse en esta imagen" de la sombra. "En la tierra de María, perennemente soleada, una nube pasajera, un árbol que resiste a la sequía y ofrece cobijo, una tienda hospitalaria brindan alivio y protección", agregó y explicó que "así es el modo de hacer de Dios".
También describió que "la sombra es un don que restaura y el ángel describe precisamente así el modo en el que el Espíritu desciende sobre María, el modo de hacer de Dios: actúa como un amor gentil que abraza, fecunda y custodia, sin hacer violencia, sin herir la libertad".
En tanto, el Sumo Pontífice marcó el rol del ser supremo: "Dios está para nosotros, es nuestro cobijo, nuestro refugio. La sombra habla, en suma, de la gentileza de Dios. Es como si él dijera a María, pero también a nosotros, 'Estoy aquí para ti y me ofrezco como tu refugio y tu cobijo: ven bajo mi sombra, quédate conmigo".
"Así se comporta el amor fecundo de Dios; ese amor lo podemos experimentar cada uno de nosotros, cuidando a los demás con amabilidad, entre nosotros. Dios ama así y nos llama también a nosotros a hacer lo mismo: acogiendo, protegiendo y respetando a los demás", agregó en esta línea.
Por otro lado, el papa Francisco advirtió que si bien en las Fiestas se producirán reencuentros entre allegados, habrá personas que las transcurrirán solitariamente: "Mientras celebramos las fiestas navideñas, encontraremos a parientes y amigos que tal vez no veíamos desde hacía tiempo, pero también habrá más de alguno que pasará las Fiestas solo".
En esta línea, llamó a que se atienda al otro "de manera delicada y discreta: escuchando, acompañando, visitando, haciéndonos también nosotros para los demás 'sombra del Altísimo'".
También pidió celebrar con simplicidad: "A todos ustedes les deseo un feliz domingo y una vigilia de Navidad en la oración, en el calor de los afectos y la sobriedad. Permítanme una recomendación: no confundamos la fiesta con el consumismo. Se puede como cristiano y se debe festejar en sencillez, sin estar gastando tanto y compartiendo con quien le falta lo necesario o le falta la compañía".