Como una especie de goteo, cada vez más países se suman al cierre de su espacio aéreo a los aviones de las aerolíneas rusas en represalia a la invasión iniciada en Ucrania el jueves pasado. Finlandia, Dinamarca y España se acoplaron en las últimas horas a la medida anunciada por casi una veintena de países europeos.
De hecho, los ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea este domingo discutirán prohibir el despegue y el sobrevuelo de las aerolíneas rusas en casi todo el continente. La sanción podría mantenerse durante varios meses, o al menos, hasta que el presidente Vladimir Putin decida ponerle fin definitivamente a la guerra.
El cierre del espacio aéreo a los operadores rusos se suma a la decisión tomada ayer por los principales países occidentales de desconectar a gran parte de los bancos rusos de la plataforma Swift. Esto obligara a los operadores a realizar importantes desvíos en sus viajes para llegar a una u otra parte del mundo.
En total, 22 países ya han cerrado su espacio aéreo a los aviones rusos, además de Ucrania que, en pleno conflicto con Rusia mantiene de facto prohibidos los vuelos. Los primeros fueron Eslovenia, Reino Unido, Polonia, República Checa y Bulgaria, y posteriormente se han ido sumando el resto en cascada.