El primer ministro israelí Benjamín Netanyahu aseguró este jueves que Israel continuará con su ofensiva contra Hamás en la Franja de Gaza y señaló que el objetivo es la eliminación del "mal régimen del movimiento palestino" y el regreso de los rehenes, pese a la creciente presión internacional.
"Hay presión internacional y está creciendo, pero sobre todo cuando la presión internacional aumenta, debemos cerrar filas, necesitamos permanecer juntos contra los intentos de detener la guerra", sostuvo durante una ceremonia del Ejército israelí.
En ese sentido, adelantó: “Operaremos en Rafah, el último bastión de Hamás. Quien nos diga que no operemos allí nos está pidiendo que perdamos la guerra y eso no sucederá”.
En este contexto, durante las últimas 24 horas, el Ejército israelí acabó con la vida de 83 palestinos e hirió a otros 142, elevando la cifra de muertos a 30.800, además de 72.298 heridos.
Bombardeos de Israel en el sur de la Franja de Gaza 14-12-23
Una casa bombardeada este jueves en Rafah, al sur de Gaza.
Télam
Fuentes médicas palestinas precisaron que los cuerpos de al menos 45 palestinos y decenas de heridos fueron trasladados durante las últimas horas al Hospital Al-Aqsa, en la ciudad de Deir Al-Balah. Incluso, muchos de los heridos murieron por falta de recursos médicos en el centro de salud. Además, indicaron que la mayoría de las víctimas eran mujeres y niños y aclararon que varios cuerpos siguen atrapados bajo los escombros.
Por su parte, el Ejército israelí informó este miércoles a través de un comunicado que uno de sus soldados murió y otros trece resultaron heridos, durante los combates en curso al sur de la Franja de Gaza. La cifra de soldados israelíes muertos aumentó hasta 587, con otros 3.053 heridos desde el 7 de octubre de 2023, fecha del inicio de los ataques en el enclave palestino.