Un niño de 6 años y un hombre de 20 fallecieron en un atentado perpetuado en Jerusalén, Israel, donde también 5 personas resultaron heridos. El hecho fue calificado como un "ataque terrorista" por las autoridades de Israel en medio de una creciente violencia en la región.
El conductor, según la Policía, estampó deliberadamente su coche contra una parada de colectivo en la localidad de Ramot, un barrio de colonos judíos en Jerusalén Este, la zona de la Ciudad Santa anexada por Israel.
Después, varios transeúntes comenzaron a abrir fuego contra el vehículo, si bien el sospechoso habría sido abatido por un agente que se encontraba en el lugar de los hechos, de acuerdo al medio local Times of Israel.
"Como resultado, dos personas fueron asesinadas y otras cinco resultaron heridas de diversa consideración, entre ellas en estado crítico", informó la Policía y aclaró que los agentes "llegaron rápidamente al lugar y dispararon contra el terrorista, que fue neutralizado en el acto".
Aunque todavía no hubo confirmación oficial de la identidad, el diario Haaretz indicó que el conductor se llamaba Husein Qaraqe, de 31 años, residente en Jerusalén Este y con ciudadanía israelí.
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, informó que ordenó llevar a cabo un operativo para que la casa de esta persona sea demolida "de inmediato". "Nuestra respuesta al terrorismo es atacarlo con toda nuestra fuerza y reforzar aún más nuestro control sobre nuestro país", escribió en Twitter, al tiempo que envió condolencias a las familias de las víctimas.