Arqueólogos descubrieron en el sur de Irak los restos de lo que fue una taberna antigua que data de 2700 años a.c hallazgo que permitirá conocer mejor la vida de la gente común en las primeras ciudades del mundo
Arqueólogos descubrieron en el sur de Irak los restos de lo que fue una taberna antigua que data de 2700 años a.c hallazgo que permitirá conocer mejor la vida de la gente común en las primeras ciudades del mundo
El equipo estadounidense-italiano encontró las ruinas de la antigua Lagash, escondida a solo 48 centímetros debajo de la superficie, dividida en un comedor al aire libre y una habitación que contenía bancos, un horno, restos de comida y una sistema de refrigeración de 5.000 años de antigüedad.
Los investigadores de la Universidad de Pensilvania y de la Universidad de Pisa encontraron los restos de un sistema primitivo de refrigeración, y unos 150 tazones con restos de comida donde había huesos de pescado y otros animales, junto a evidencia de consumo de cerveza, la cual era común entre los sumerios.
La directora del proyecto, Holly Pittman, detalló a la prensa internacional que "tenemos la refrigeradora, tenemos cientos de tazones listos para ser servidos, bancos donde la gente se sentaba (...) y detrás de la refrigeradora hay un horno usado para cocinar alimentos", anunció.
"Lo que entendemos es que este era un sitio donde la gente, personas comunes, venían a comer. No era una casa", de allí que el sitio se nombró como taberna "porque la cerveza es de lejos la bebida más común, más que el agua, para los sumerios", aseguró la arqueóloga.
Lagash, ahora la ciudad de al-Hiba, fue una de las ciudades más antiguas y grandes del sur de Mesopotamia, cerca de la confluencia de los ríos Tigris y Éufrates.
La población la llamaba el "jardín de los dioses" por su fertilidad y dio origen a una serie de ciudades sumerias, data del quinto milenio hasta mediados del segundo milenio antes de Cristo y abarca un área de poco más de cinco kilómetros cuadrados.
Las excavaciones anteriores del equipo de la Universidad de Pensilvania encontraron la antigua traza de Lagash a partir de una vista aérea del territorio con drones y se centraron en la arquitectura religiosa y la comprensión de las élites.
Ahora los estudios se concentraron en áreas no elitistas para comprender más ampliamente cómo eran de las ciudades antiguas y el descubrimiento de la taberna apoyó la perspectiva de la directora Pittman y su equipo, que la sociedad no estaba organizada solo en élites y personas esclavizadas, la opinión prevaleciente anterior, sino que incluía una antigua clase media", según remarcó la curadora.