Sostiene que no es lo mismo ingerir una fruta entera que consumirla en forma de jugo.
FREEPIK
Un referente internacional en longevidad explicó por qué el consumo de frutas enteras resulta más conveniente que en formato líquido.
La recomendación se apoya en el impacto del azúcar y el índice glucémico sobre la salud metabólica.
La alimentación diaria y el ejercicio aparecen como pilares centrales para una vida más larga y activa.
Cambios simples en la dieta pueden influir en la inflamación, el envejecimiento y el bienestar general.
La forma en la que se consumen los alimentos puede tener un impacto directo en la salud a largo plazo. Así lo sostiene Peter Diamandis, especialista en innovación y biotecnología, quien explicó por qué ingerir naranjas enteras ofrece más ventajas que tomar su jugo.
La longevidad dejó de asociarse solo a vivir más años y pasó a enfocarse en atravesar el tiempo con vitalidad y buen estado físico. En ese camino, distintos profesionales analizan hábitos cotidianos, desde la alimentación hasta el ejercicio, para reducir el riesgo de enfermedades crónicas.
Dentro de ese enfoque integral, Diamandis revisó su propia dieta y compartió una recomendación puntual que apunta a mejorar la respuesta del organismo frente al consumo de azúcares naturales y procesados.
Vitamina C frutas y verduras.jpg
Por qué es mejor comer naranjas que hacer jugo según un experto en longevidad
El especialista en longevidad plantea que una gran parte de las enfermedades actuales tiene relación directa con la alimentación cotidiana. En particular, pone el foco en los productos con azúcares agregados y alto índice glucémico, cuyo consumo sostenido puede favorecer desequilibrios metabólicos asociados a diabetes tipo 2, aumento de peso, problemas cardiovasculares y un envejecimiento más rápido.
Desde esa perspectiva, sostiene que no es lo mismo ingerir una fruta entera que consumirla en forma de jugo. Al perder su estructura sólida, la fructosa se incorpora al organismo con mayor velocidad, lo que provoca picos de glucosa en sangre y puede elevar el ácido úrico. Además, este formato líquido reduce la sensación de saciedad y estimula el apetito, haciendo que sea más fácil una ingesta calórica mayor en menos tiempo.
licuado de zanahoria y naranja
El jugo de naranja con zanahoria no solo es una opción deliciosa, sino que también está cargado de beneficios para tu salud
Freepik
En su propio camino personal, decidió eliminar los lácteos luego identificar una respuesta inflamatoria vinculada a la caseína y tomó una decisión similar con la carne roja por su aporte de grasas saturadas. A partir de esos cambios, reorganizó su alimentación en torno a frutas, verduras y fuentes de proteínas más livianas, como pescado, pollo y legumbres, junto con frutos secos y arándanos para mitigar la inflamación y el estrés oxidativo.
El enfoque integral que propone no se limita a lo nutricional. La actividad física regular ocupa un lugar clave en su rutina, con entrenamientos de fuerza varias veces por semana y constancia incluso durante los viajes. Este esquema se complementa con su mirada sobre el optimismo tecnológico, desde donde impulsa proyectos vinculados a la medicina regenerativa y la innovación aplicada a la salud, con el objetivo de prolongar la vida útil del cuerpo y mejorar su funcionamiento a largo plazo.