El bostezo en los gatos es un comportamiento habitual que, en la mayoría de los casos, no reviste ninguna preocupación. En general, significa una manera de comunicarse con vos.
Un dato curioso es que sus bostezos también se contagian, al igual que ocurre con los humanos. Por qué son importantes para el vínculo con nuestras mascotas.
El bostezo en los gatos es un comportamiento habitual que, en la mayoría de los casos, no reviste ninguna preocupación. En general, significa una manera de comunicarse con vos.
Los especialistas explican que suele estar vinculado al sueño y a los ciclos naturales de descanso: los felinos pueden dormir entre 12 y 16 horas diarias, por lo que es frecuente que bostecen al despertarse o antes de acomodarse para dormir.
Sin embargo, el bostezo también forma parte del lenguaje corporal felino. Puede funcionar como una señal de relajación y confianza cuando el animal se encuentra en un entorno seguro, o como un mecanismo para liberar tensiones ante situaciones de leve estrés. En contextos nuevos o ruidosos, por ejemplo, el gesto puede actuar como una forma de autorregulación.
Un dato curioso es que el bostezo también puede ser contagioso, al igual que ocurre con los humanos. Diversos estudios sobre comportamiento animal indican que los gatos pueden bostezar al ver hacerlo a otro gato e incluso a sus dueños. Este fenómeno estaría relacionado con la empatía y el vínculo social, una conducta que también se observa en humanos y en otras especies.
El bostezo también puede estar acompañado de determinadas posturas corporales que aportan información sobre el estado emocional del animal. Orejas hacia atrás, cola rígida o tensión en el cuerpo suelen ser indicadores de incomodidad o estrés. A diferencia de otras especies, los gatos no se comunican mediante gestos exagerados, sino a través de señales sutiles pero claras.
No obstante, los veterinarios advierten que si los bostezos son excesivos o están acompañados de síntomas como mal aliento intenso, babeo, dificultad para comer o signos de dolor, podría tratarse de un problema bucal o dental que requiere consulta profesional.
En síntesis, bostezar es parte de la rutina natural de los gatos y, en la mayoría de los casos, simplemente refleja descanso, relajación o interacción social. Solo cuando aparece junto a otros síntomas conviene prestar especial atención.