Por qué vuelve a estar la tendencia de guardar los vinos y tomar solo de botellas añejas

Por razones emocionales y el potencial de mejora con el tiempo, cada vez más personas en Argentina se están sumando a la práctica de almacenar bebidas alcohólicas.

Durante las últimas dos décadas, varias personas han estado guardando vino, una práctica que está ganando popularidad a medida que más personas descubren la rica diversidad de aromas, sabores y texturas que se desarrollan en esta bebida con el paso del tiempo en una botella.

En Argentina, este fenómeno es relativamente nuevo. De hecho, hasta hace poco, la mayoría de los productores de vino y expertos enólogos ponían en duda la capacidad del vino argentino para evolucionar con los años de la misma manera que lo hacen los grandes vinos de Francia, España o Italia.

Por qué vuelve la tendencia de tomar vinos que hayan sido resguardados

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Uno por uno: los vinos argentinos son los mejores para combinar con las comidas argentinas.

Uno por uno: los vinos argentinos son los mejores para combinar con las comidas argentinas.

Pese a lo dicho anteriormente, no había evidencias concretas de que el vino argentino no mejorara con el tiempo; más bien, era una cuestión de falta de cultura en cuanto a la añejamiento, tanto en las bodegas como entre los consumidores.

La idea de guardar vino durante años para permitir que desarrolle sus cualidades se asociaba principalmente con las tradiciones europeas, y en Argentina, esta práctica no era tan común ni estaba arraigada en la cultura vinícola.

Es cierto que el reconocimiento del potencial de guarda del vino argentino es relativamente reciente, pero hubo visionarios y pioneros que anticiparon esta tendencia. Muchos restaurantes icónicos han comenzado a ofrecer cartas de vinos de guarda como respuesta a esta evolución.

A su vez, personas como Eduardo López, de la cuarta generación de la familia detrás de Bodegas López, señala que su abuelo, en la década de 1930, ya veía el potencial del vino argentino para el envejecimiento. Al embotellar vinos en esa época, expresaba la visión de que "guardar vino es invertir en el futuro", y hoy en día, esa visión se ha vuelto realidad.

Cuáles son los consejos para guardar bien los vinos

Para aquellos que deseen adentrarse en el mundo del vino de guarda, es importante tener en cuenta algunos consejos clave.

En primer lugar, es fundamental comprender que no todos los vinos tienen la capacidad de mejorar con el tiempo en la botella. De hecho, la gran mayoría están diseñados para ser disfrutados en los primeros años después de su lanzamiento al mercado.

En cuanto, por ejemplo, a los vinos tintos y blancos, aquellos con una acidez elevada, una buena estructura de taninos y una crianza cuidada en barrica suelen tener un potencial de envejecimiento más prometedor.

Para aquellos que posean vinos destinados a la guarda, es crucial seguir algunos consejos para evitar factores que puedan dañar la bebida. Marisol de la Fuente, sommelier y autora del libro "Te cuento el vino" (Ed. Grijalbo), sugiere algunas pautas importantes:

  • Si se trata de solo un par de botellas, almacenarlas en un lugar como el armario de los zapatos, debajo de la cama o en algún rincón oscuro de la casa será suficiente. Sin embargo, si se ha invertido en etiquetas más costosas, es recomendable tener en cuenta algunos aspectos adicionales. Uno de ellos es la temperatura: el frío extremo puede dañar el vino al cristalizar sus ácidos, mientras que el calor puede provocar que se vuelva licoroso. Por lo tanto, la temperatura debe ser constante y ajustarse según el tipo de vino.
  • Evitar la exposición a la luz durante el almacenamiento, así como el exceso de humedad, los olores fuertes y las vibraciones (por ejemplo, no colocar los vinos debajo de una escalera).