Mi perro ladra cuando oye a los vecinos: por qué y cómo evitarlo

Tips para enseñarle a nuestro perro cuándo debe dejar de ladrar y cómo tener una relación amena con los vecinos.

Ladrar para los perros es como hablar para los humanos, es decir, es una de sus tantas maneras de expresarse. En muchas ocasiones no sirve para alertarnos de diferentes situaciones, pero al mismo tiempo puede resultar un tanto molesto. El ladrido de ellos hacia nosotros, puede representar un sentimiento, un pedido o que quiere jugar con nosotros, entre otros. Otro motivo por el que suele ladrar es si escucha ruidos en las casas vecinas, lo cual, es muy normal que lo haga. Sin embargo, podemos enseñarle a nuestros perros para que modifiquen el comportamiento que deseamos de deje de hacerlo.

Por qué mi perro ladra cuando oye a los vecinos

Territorialidad y protección es uno de los motivos por el cual nuestros perros ladran si escuchan ruidos en las casas vecinas, ya sean, generados por los dueños de casa o porque del otro lado de la medianera se encuentra otro perro.

Territorialidad y protección

El sentido territorial, los perros lo tienen muy alto y enseguida notan la presencia de gente u otros perros cerca del hogar y ladran para alertar. El factor territorial ayuda a prevenir robos pero también puede surgir que ladre por ruidos en casa ajena pero que no es nada para preocuparse y por lo tanto hay que hacérselo entender al can.

El sonido del timbre

El sonido del timbre puede hacerlo ladrar porque escucha a personas y además, entiende que este sonido es para abrir la puerta de entrada de nuestra casa. El perro relaciona el sonido del timbre con la llegada de gente y considera que tiene que alertarte a vos y a los que llegaron, que el dueño de casa se encuentra.

perro
Impide el contacto visual.

Impide el contacto visual.

Impide el contacto visual

Para evitar que nuestros perros le ladren a los vecinos el primer consejo es evitar el contacto visual entre la mascota y el dueño de casa de al lado. Puede ser algo complejo, sobre todo si los ve por la ventana, te los cruzas en la puerta de tu casa o paseando, y para evitarlo puedes tapar las ventanas y encaso de cruzártelo por la calle, cambia el rumbo del paseo. Hay que conseguir que el encuentro entre ambos sea positivo, ya que, si se miran fijamente el perro puede interpretarlo como una alerta y seguirá ladrando. Lo mejor es que se ignoren.

Hablar con los vecinos

Si tu perro no te deja hablar con los vecinos y sigue ladrando, en primer lugar debés hacérselo saber a él para que entienda la situación de nuestra mascota. Muestra empatía por las molestias causadas y hazle saber que estás trabajando para cambiar esa conducta en el perro.

Encuentro entre los vecinos y tu perro

Por el sentido territorial y de protección tienden a ladrarle a los vecinos, por eso debes crear entre ambos un clima de confianza. Procura que se conozcan, se acerquen con todas las precauciones y vaya entablando una relación positiva. Así, ya no los verá como intrusos o desconocidos y no sentirá tanto la necesidad de ladrar.

Nuevo adiestramiento

En el caso de que tus vecinos no ayuden, tendrás que tomar otras medidas. Un alternativa es hacer ruido que moleste a tu perro cada vez que llegue alguien a casa o vea personas en hogares lindantes. No es necesario que sea un ruido fuerte ni un grito que pueda asustarlo, sino, algo que lo alerte o distraiga (una palmada). El perro asociará que cada vez que va a ladrar, escuchará este ruido que no le agrada e irá ladrando cada vez menos.

perro
Nuevo adiestramiento canino.

Nuevo adiestramiento canino.

Solucionar otros problemas relacionados con los ladridos a los vecinos

Otros consejos para solucionar los ladridos de nuestros perros a los vecinos son los siguientes:

  • Hacé ejercicio y juega con tu perro para que esté activo. De esta manera, reducirás la ansiedad que pueda acumular y le prestarás la atención que siempre requiere. No tendrá que canalizar el estrés o los nervios con ladridos molestos ni llamar la atención de esa manera.
  • Tené siempre comida y agua a su disposición y sacálo a pasear para hacer sus necesidades. Así, no ladrará para pedirte comida, salir a la calle ni ladrará a los vecinos buscando cubrir estas necesidades, ni tampoco se asustará fácilmente con ruidos de las casas vecinas al sentirse bien y estar más tranquilo.
TEMAS RELACIONADOS