¿Qué hacer con tu mascota cuando te vas de viaje? Llega el período de descanso y los que pueden, no dudan de escaparse de la rutina ya sea en busca de paz y tranquilidad o de óseo y aventura. Si vivís con un compañero felino, siempre que tenemos la posibilidad de irnos de vacaciones surge el mismo problema: ¿quién se ocupa de sus necesidades?
¿Lo llevo a la casa de un familiar o es mejor que vengan a cuidarlo a casa? ¿Le consigo una niñera o lo llevo a una residencia para mascotas? ¿O me lo llevo conmigo?
Algunos optan por un familiar, otros por un amigo cercano. Pero hay quienes no tienen quién pueda ayudarlos a resolver esta cuestión. Si es así, no te preocupes, te dejamos unas recomendaciones de qué podés hacer con tu gato cuando vos no estés en la casa.
Me voy de viaje: dejo a mi gato en casa
Para empezar, tenés que saber que los gatos son extremadamente rutinarios y territoriales. Si son pocos días, dejalo en su casa siempre que cuentes con alguien que se ocupe de él o ella.
No recomendamos bajo ningún punto de vista dejarlo completamente solo por mucho tiempo por más que le dejes kilos de comida o litros de agua al alcance. Un gato solo por mucho tiempo puede aburrirse y encontrar nuevas travesuras que llevar adelante. Conviene que haya alguien que lo vigile, juegue un rato con él y lo acaricie un rato. De esa manera se cerciora de que todo marcha bien.
Al no sacar al gato de su espacio habitual ayudamos a que el cambio que está experimentando (que el dueño o la dueña no esté presente) no sea tan violento como si tuviera que adaptarse a otra casa o un entorno nuevo.
Asegurate de que el día que te vayas dejarle abundante agua limpia, su comedero lleno y su arenero limpio.
Me voy de viaje: dejo a mi gato en casa de un conocido
Si lo anterior no fuese posible, es mejor dejarlo en la casa de algún conocido que pueda ocuparse de él antes que dejarlo solo. Ahí los niveles de estrés dependerán de qué tan bien conoce tu gato a esta persona. También influirá si convivirá con niños o con otros animales, o si ya ha estado en este espacio.
Me voy de viaje: dejo a mi gato en una guardería
Si no tenes amigo o familiar que pueda cuidar a tu gato o gata, existen las guarderías o residencias para mascotas. Conviene buscar que sean sólo para felinos y que te permita conocer el ambiente donde estará durante esos días. Muchas te pueden proporcionar algunas recomendaciones antes de dejarlos. Si tu gato es sociable o juguetón, se divertirá con los demás residentes de la guardería. Lo bueno de esta opción es que contará con atención durante todo el día: si necesita alguna medicación o tratamiento puntual, los trabajadores se harán cargo. Claro está, dejales la medicación con las indicaciones y que siempre tengan a mano tu teléfono de contacto.
Me voy de viaje: mi gato siente mi ausencia y lo llevo conmigo
Es normal, que al buscar a tu gato tras un tiempo de ausencia, el animal esté arisco y resentido. Porque al irte de vacaciones, el animal siente el abandono. Pero tranquilo, porque el enojo se le va a pasar.
La otra opción ideal es llevártelo con vos en tus días de vacaciones. Pese a las rutinas de los gatos, hay algunos que están acostumbrados a salir a pasear con sus humanos, con correa, pretal o en transportadora.
Hay muchos que disfrutan de salir de la casa, y priorizan estar en contacto con sus dueños. De esa manera se quedan tranquilos. Si es tu gato, adelante con eso. Lo importante en estos casos es tener en cuenta el medio de transporte que vayan a utilizar: auto, micro o avión. También es importante la distancia a recorrer dentro de tu ciudad, país o fuera del mismo y los papeles y trámites necesarios para ser trasladados con seguridad.
Esperamos que estos consejos te hayan ayudado para tener unas felices vacaciones y que tus gatos estén bien cuidados para cuando retornes a tu rutina.