Ya sea por un esfuerzo físico, por una lesión o por el simple paso del tiempo, muchas personas sufren dolor de espalda. De hecho, se trata de una de las principales causas de discapacidad en el mundo y hasta algunos lo consideran una pandemia, por lo que siempre se buscan soluciones para aliviarlo.
En ese sentido, se suele recurrir a especialistas para obtener un tratamiento acorde al dolor, entre los que suelen predominar los fármacos o hasta las intervenciones quirúrgicas. Otros optan por un reposo extremo, lo cual, curiosamente, no es recomendable porque puede tener efectos negativos, como la pérdida de fuerza muscular, la rigidez en las articulaciones y una mayor probabilidad de recaída.
Afortunadamente, existen diferentes consejos que sirven para aliviar el dolor de espalda. No existe un ejercicio general que sirva para el dolor de espalda, sino que cualquiera puede ser útil según las necesidades de cada individuo. Se recomienda en principio visitar un fisioterapeuta o especialista que pueda aconsejar una rutina acorde a tu cuerpo.
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Este ejercicio te ayudará a evitar los dolores de espalda.
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Fitness: consejos para aliviar el dolor de espalda
Ejercicios de relajación
Una opción para aliviar los dolores de espalda son los ejercicios de relajación. Por ejemplo, ejercicios como respiraciones diafragmáticas pueden ayudar a relajar la musculatura del tronco y así preparar la zona lumbar para otros ejercicios. Para este ejercicio en particular, hay que llevar el aire al abdomen como si fuese un globo.
Ejercicios de movilidad para columna y caderas
En muchas ocasiones, el dolor de espalda radica en la rigidez y la falta de movilidad en articulaciones cercanas a ella, como la columna y caderas. En ese sentido, los ejercicios de movilidad de estas partes del cuerpo pueden ayudar a reducir el dolor de la zona de forma progresiva.
MUJER HACIENDO EJERCICIO
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Fortalecimiento muscular
La falta de entrenamiento puede provocar que algunos músculos estén débiles. En esa línea, para combatir al desuso y la inactividad se deben realizar ejercicios de fortalecimiento muscular, que puede ser beneficioso para adecuarlos a las tareas del día a día y a disminuir el dolor de a poco.
Estiramientos suaves
Antes de comenzar con cualquier tipo de ejercicio, es fundamental comenzar con estiramientos sencillos que movilicen la espalda. Existen algunos tipos de estiramientos suaves que se traducen en posturas, como la del “gato y la vaca”, la “postura del niño”, o las rodillas al pecho, entre otras.
Yoga o pilates
El yoga o pilates funcionan como alternativas para aquellos que quizás no se ven atraídos por el ejercicio. Con un entrenamiento en grupo, además de la espalda se pueden fortalecer vínculos con otras personas que sufren la misma condición. Asimismo, se trata de una práctica integral, que combina ejercicios de movilidad, fortalecimiento y flexibilidad.
Ejercicio aeróbico
Este tipo de ejercicio es ideal ya que mejora nuestra resistencia a esfuerzos más prolongados. Algunos ejemplos de este tipo de ejercicios son: caminar, nadar, subir cuestas o escaleras o ir en bicicleta. Además, existen estudios que señalan que este tipo de ejercicio fomenta la hipoalgesia, es decir, una respuesta concreta de reducción del dolor.