Homenaje a cielo abierto a los personajes más emblemáticos de la historieta argentina en el Casco Histórico porteño.
Esculturas a tamaño real y murales convierten el recorrido en una gran historieta urbana interactiva.
Obras creadas por Pablo Irrgang (2012) y restauradas en 2023 para preservar su valor patrimonial.
Figuras como Mafalda, Isidoro, Larguirucho y Súper Hijitus refuerzan la identidad cultural y la memoria colectiva.
El Paseo de la Historieta es un homenaje a cielo abierto a los personajes más representativos de las tiras gráficas argentinas, reflejando en cada figura rasgos, costumbres y valores que forman parte de la identidad cultural del país. El circuito atraviesa el Casco Histórico porteño y propone un recorrido que invita a reencontrarse con grandes creadores del humor gráfico. A lo largo del trayecto aparecen íconos entrañables como Mafalda y su pandilla, el carismático Isidoro Cañones, la irreverente Tía Vicenta y la recordada dupla de Larguirucho y Súper Hijitus, entre muchos otros protagonistas inolvidables.
Este reconocimiento tomó forma a través de esculturas a escala real y murales vibrantes que convierten el espacio público en una enorme historieta urbana. Las obras originales fueron realizadas en 2012 por el artista Pablo Irrgang y, años más tarde, en 2023, recibieron una restauración integral a cargo de Eduardo Noé. Esa puesta en valor permitió recuperar colores, detalles y estructuras, garantizando que tanto vecinos como turistas sigan disfrutando de estas piezas que forman parte del patrimonio cultural contemporáneo.
paseo de la historieta san telmo
En cuanto a su construcción, las esculturas fueron pensadas para soportar la exposición permanente al aire libre. Están elaboradas con resina epoxi policromada, un material que incorpora pigmentos y cuarzo en su composición para lograr mayor resistencia. A su vez, cuentan con refuerzos internos de fibra de vidrio y estructuras de hierro que las anclan firmemente al suelo, asegurando estabilidad y durabilidad frente al uso cotidiano y las miles de fotografías que reciben cada día.
Así es el Paseo de la Historieta que tiene Buenos Aires
El Paseo de la Historieta trasciende la idea de un simple atractivo turístico y se convierte en una verdadera inmersión en la esencia cultural porteña. Situado entre Montserrat y San Telmo, el recorrido funciona como un homenaje permanente a los grandes dibujantes que supieron capturar, con ironía y sensibilidad, la picardía, la nostalgia y el humor social argentino. Caminar por sus calles es reencontrarse con personajes que no solo acompañaron generaciones, sino que ayudaron a construir parte del imaginario colectivo y de la identidad local.
paseo de las historietas
La propuesta cobra forma a través de esculturas a tamaño real que irrumpen en las esquinas como si hubieran salido directamente de una viñeta. Desde Mafalda en su clásico banco en la esquina de Chile y Defensa hasta figuras entrañables como Larguirucho, Isidoro Cañones y el Profesor Neurus, cada parada invita a detenerse, interactuar y sacarse una foto. Las obras, creadas por Pablo Irrgang y luego restauradas para preservar su estado, están realizadas con materiales resistentes como resina epoxi y cuarzo, pensados para soportar el paso del tiempo y el contacto constante del público.
El recorrido se completa con murales coloridos que transforman el Casco Histórico en una galería a cielo abierto, donde conviven el legado de las revistas clásicas con la vida actual de la ciudad. La presencia de referentes como Quino, García Ferré y Dante Quinterno refuerza el valor artístico y simbólico del paseo. Es una experiencia imperdible para quienes quieren conectar con la memoria afectiva porteña y revivir, aunque sea por un rato, a los personajes que marcaron la infancia de tantas generaciones.