La Confitería del Molino, ícono histórico de Buenos Aires, avanza en un proceso de restauración tras más de 20 años cerrada.
El edificio ya recuperó gran parte de su esplendor original, aunque la reapertura comercial aún no se concretó.
Mientras tanto, ofrece la “Experiencia Molino”, un recorrido guiado por sus espacios restaurados y su historia.
Las visitas son gratuitas, con cupos limitados y requieren inscripción previa en delmolino.gob.ar.
La histórica Confitería del Molino, ícono arquitectónico y cultural de la Ciudad de Buenos Aires y testigo de más de cien años de vida porteña, transita un proceso de recuperación que la devuelve al centro de la escena. Tras permanecer cerrada durante más de dos décadas, el edificio atraviesa un trabajo de remodelación exhaustivo y minucioso. Aunque la reapertura definitiva como confitería todavía no se concreta, la fachada y los espacios interiores ya exhiben gran parte de su esplendor original.
Mientras avanzan las tareas finales para su funcionamiento comercial, el edificio propone una alternativa para reencontrarse con su historia a través de la llamada “Experiencia Molino”, un recorrido guiado por sus instalaciones. Estas visitas permiten conocer los ambientes restaurados y comprender el valor patrimonial del lugar. Un equipo especializado acompaña el recorrido con relatos que repasan su origen, su época de esplendor y el proceso de puesta en valor.
Salón fiestas Confitería del Molino
Télam
Los recorridos se realizan de manera gratuita, con el objetivo de acercar este patrimonio histórico a la comunidad. Debido a la capacidad limitada y a la preservación del edificio, los cupos resultan acotados. Por ese motivo, quienes deseen participar deben inscribirse previamente de forma individual a través del sitio oficial delmolino.gob.ar.
Cuál es la confitería que volvió a abrir sus puertas en Buenos Aires y por qué es histórica
La Ciudad de Buenos Aires celebra el regreso de uno de sus grandes emblemas patrimoniales y culturales: la Confitería del Molino. Este edificio icónico constituye una pieza arquitectónica central y un testigo silencioso de los últimos cien años de la historia argentina y de la vida porteña. Su reapertura parcial representa un hito en la recuperación del patrimonio urbano y despierta una fuerte expectativa entre quienes recuerdan su antiguo esplendor.
La relevancia de este acontecimiento se comprende al considerar el extenso período de inactividad que atravesó el edificio. La Confitería del Molino permaneció cerrada durante dos décadas y media, un tiempo prolongado que comprometió tanto su estructura como su valor histórico. Frente a esta situación, se impulsó un trabajo integral de remodelación, desarrollado con criterios técnicos y patrimoniales orientados a recuperar su identidad original.
Restauración luminarias salón Confitería del Molino
Edificio del Molino
El proceso de restauración avanzó de manera minuciosa, con especial atención a los detalles propios del estilo art nouveau que caracterizan al edificio. Fachadas, salones y elementos ornamentales recuperaron su brillo, respetando materiales, colores y diseños originales. Este trabajo permitió devolverle al inmueble su presencia simbólica dentro del paisaje urbano porteño.
Aunque el público todavía no puede ingresar para consumir en la confitería como en otras épocas, el edificio ya ofrece una instancia de acercamiento a su historia. En esta etapa, la propuesta se centra en la llamada “Experiencia Molino”, un recorrido guiado que permite apreciar los avances de la restauración y conocer el interior del emblemático espacio antes de su apertura comercial definitiva.
Confitería del Molino fachada noche
Edificio del Molino
Estas visitas se presentan como una experiencia cultural y educativa, más allá de un simple paseo. Los recorridos permiten transitar sectores restaurados mientras especialistas en patrimonio e historia relatan los momentos más relevantes del edificio, su impacto en la vida social porteña y los desafíos que implicó su recuperación tras años de abandono.
Los recorridos guiados son gratuitos, con el objetivo de garantizar un acceso amplio a este patrimonio histórico. No obstante, los cupos resultan limitados para preservar el edificio y asegurar el orden durante las visitas. Por este motivo, quienes deseen participar deben realizar una inscripción previa e individual a través del sitio oficial delmolino.gob.ar.