En la cocina argentina, no hay nada como acompañar el mate con algo casero, tibio y recién salido del horno. Entre tantas opciones, los bizcochitos salados se ganaron un lugar especial por su sabor, su textura crujiente y, sobre todo, por lo fáciles que son de preparar.
Una receta que se volvió furor por su rapidez y sencillez es la de los bizcochitos de queso. No requiere amasado complejo ni utensilios especiales, y es perfecta para quienes quieren resolver una merienda o picada en pocos minutos. Además, permite improvisar: si hay queso en la heladera y un poco de harina, el resto es puro trámite.
El secreto está en la mezcla de ingredientes básicos como la crema de leche, la harina leudante y el queso rallado. El resultado es una masa suave que se puede cortar de distintas formas: redondita con una tapita de gaseosa, en rombos o cuadraditos. Lo importante es que se cocinen apenas unos minutos por lado y queden dorados, pero no secos.
Además de acompañar mates, estos bizcochitos son una gran opción para servir como entrada o bocadito en reuniones. También funcionan muy bien como snack para la vianda del colegio o el trabajo. Y si se guardan bien en un frasco hermético, aguantan varios días sin perder su sabor.
La clave está en usar un queso sabroso —como un pategrás, un reggianito o algún resto de parmesano— para que el gusto sea más intenso. Incluso se puede agregar un poco de orégano o semillas para darles un toque especial.
Cómo hacer bizcochitos de queso en 10 minutos
Ingredientes
Preparación
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En un bol, mezclar la crema de leche, la sal y la harina hasta formar una masa.
Una vez que la masa está lista, incorporar el queso rallado y unir bien todo.
Estirar la masa sobre la mesada enharinada y cortar en la forma deseada. Una opción práctica es usar una tapita de gaseosa.
Colocar los bizcochitos en una placa sin enmantecar y llevar al horno precalentado.
Cocinar 5 minutos de un lado y 5 del otro a temperatura media hasta que estén dorados.
En apenas 10 minutos, salen del horno unos bizcochitos irresistibles, perfectos para compartir o darse un gusto casero sin esfuerzo.