El deporte es bueno para proteger la salud física del organismo. Sin embargo, lo que se desconocía hasta el momento es que realizar ejercicio físico con regularidad puede ayudar a rejuvenecer a las personas hasta 9 años menos.
Realizar actividad física brinda grandes beneficios para el organismo y la salud, al punto de ayudar a retrasar el envejecimiento.
El deporte es bueno para proteger la salud física del organismo. Sin embargo, lo que se desconocía hasta el momento es que realizar ejercicio físico con regularidad puede ayudar a rejuvenecer a las personas hasta 9 años menos.
La Universidad Brigham Young (BYU) de Estados Unidos demostró los resultados en el cuerpo según la intensidad del ejercicio. La investigación se basó en comparar la longitud de los "telómetros", las estructuras que protegen los extremos de los cromosomas y se acortan como proceso de envejecimiento.
El estudio comprobó que los ejercicios cardiovasculares retrasan el envejecimiento y ayudan a los pacientes con diabetes. El análisis reveló que realizar ejercicio físico intenso de manera regular puede retrasar el envejecimiento biológico o celular hasta en nueve años.
De esta manera, la investigación demostró que quienes corrían de manera regular o realizaban ejercicios de alto impacto cinco días a la semana tenían telómetros de la misma longitud que los de personas hasta nueve años más joven en edad. Mientras que quienes realizaban actividad física moderada o fueron catalogados como sedentarios, no presentaron diferencias significativas.
Correr puede controlar el estrés e impulsar la habilidad del cuerpo para manejar la tensión mental existente. El ejercicio también aumenta las concentraciones de norepinefrina, un químico que ayuda a moderar la respuesta del cerebro ante el estrés.
Correr al aire libre en un día soleado ayuda al cuerpo a producir vitamina D, un nutriente que puede reducir las posibilidades de presentar síntomas depresivos.
Puede estimular la habilidad del cerebro de reducir y retrasar el deterioro cognitivo que comienza después de los 45 años. Ejercitarse, especialmente entre los 25 y 45 años, estimula los químicos del cerebro que se encargan de prevenir la degeneración del hipocampo, una parte importante del cerebro para la memoria y el aprendizaje.
Los químicos liberados durante y después de correr pueden ayudar a las personas que sufren ansiedad a sentirse más tranquilas. Ya sea correr en una caminadora, un sendero, o una pista, mover el cuerpo es una forma saludable de manejar tiempos difíciles.
El ejercicio cardiovascular puede crear nuevas células cerebrales y mejorar el rendimiento general del cerebro. Correr intensamente aumenta los niveles de una proteína del cuerpo que proviene del cerebro, que se cree que ayuda en la toma de decisiones, mejor razonamiento y aprendizaje.
Para algunas personas, correr moderadamente puede ser como un comprimido para dormir, incluso para aquellas con insomnio. Mover el cuerpo de cinco a seis horas antes de ir a dormir aumenta la temperatura central del cuerpo. Cuando la temperatura baja al nivel normal algunas horas después, le indica al cuerpo que es hora de dormir.
La investigación demuestra que los trabajadores que se toman tiempo para ejercitarse regularmente son más productivos y tienen más energía que sus colegas menos activos.
Una corrida es suficiente para que active el corazón y esto puede impulsar la creatividad hasta dos horas después.