De qué se trata el slow jogging, el ejercicio físico de moda con grandes beneficios para la salud

Es un deporte que respeta el ritmo de cada persona y se encarga del autocuidado para tener un bienestar mental y físico.

Algunas personas tienen una vida llena de retos y responsabilidades en la que se deja de lado lo más importante: el bienestar físico y personal. Esto es muy perjudicial para la salud, debido a que hacer deporte fortalece el cuerpo, refuerza la mente y ayuda a conectar con nosotros mismos.

De esta forma, se concluye que todos deben encontrar unos minutos al día para dedicarlos al ejercicio físico. La clave está en realizar una actividad que permita cuidarnos sin sentirnos presionados y, en este sentido, en Japón está arrasando el slow jogging.

Este método revolucionario de ejercicio está pensado para adaptarse a cualquier ritmo de vida, lo que se convierte en una opción perfecta, porque entiende que "no se trata de correr más rápido, sino de disfrutar el camino".

Además de la pérdida de peso o el fortalecimiento de los músculos, el slow jogging ofrece una manera segura de cuidar el cuerpo. Gracias a su técnica, se reduce el impacto en las articulaciones y evita lesiones comunes del running tradicional. Además, este ejercicio promueve el bienestar mental al generar endorfinas y aliviar el estrés.

EJERCICIO

En qué consiste el slow jogging

Originado en Japón, este método está basado en trotar lentamente y es genial para las mujeres y hombres que quieren cuidar su salud sin forzar su cuerpo. Lo mejor es que es tan suave y agradable que se puede hacer con una sonrisa, o como dicen en japonés, en modo "niko niko".

El slow jogging combina simplicidad y muchos beneficios: ayuda a prevenir enfermedades como diabetes, obesidad e hipertensión, mejora la condición física y mental, retrasa el envejecimiento y hasta quema el doble de calorías que caminar.

EJERCICIOS

Pero su atractivo principal radica en que es un placer, no un sacrificio. No se necesita un equipo especial ni preparación, y con sólo 30 minutos al día, ya se nota cómo la energía y bienestar se transforman.

El secreto está en trotar a un ritmo que permita conversar o, mejor aún, sonreír. Este ritmo se adapta a cada persona de manera diferente, si es un principiante, se podrá comenzar con pasos pequeños y una velocidad de 4-5 km/h. Con el tiempo, y si lo desean, se podrá avanzar hasta 7-8 km/h o incluso más, dependiendo de la condición de cada uno.

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