Diseñada originalmente como un entrenamiento de verano para las personas que practican esquí de fondo, la caminata nórdica, que se realiza usando bastones, se ha popularizado en los Estados Unidos por sus importantes beneficios para la salud.
Existe un tipo de caminata que quema más calorías, trabaja más músculos que la convencional y se asocia con reducciones en la masa grasa, el colesterol LDL y los triglicéridos “malos”.
Diseñada originalmente como un entrenamiento de verano para las personas que practican esquí de fondo, la caminata nórdica, que se realiza usando bastones, se ha popularizado en los Estados Unidos por sus importantes beneficios para la salud.
Caminar es uno de los ejercicios más sencillos y recomendados por los especialistas para que realicen las personas de todas las edades, siempre tomando en consideración las condiciones de salud previas, difícilmente no haya algún formato de caminata que se pueda realizar.
Especialistas de la Universidad de Harvard afirman que esta actividad física es una de las formas más innovadoras y saludables de incorporarla a la rutina diaria y uno de los entrenamientos preferido por los adultos mayores en su país de origen.
Bajo el título “Tendencia fitness: Marcha nórdica”, en un artículo publicado en health.harvard.edu, los expertos aseguran que caminar con bastones posee la capacidad de reducir la masa grasa, el colesterol LDL y los triglicéridos “malos”. Asimismo, es un ejercicio ideal para combatir la depresión, la ansiedad, el dolor crónico y reducir la circunferencia de la cintura. Genera un aumento en el colesterol HDL “bueno”, la resistencia, la fuerza muscular y la flexibilidad, la aptitud cardiovascular y la calidad de vida.
Según se detalla en el artículo, esta impactante cantidad de beneficios se debe a que la marcha nórdica combina el ejercicio cardiovascular con un vigoroso entrenamiento muscular de los hombros, los brazos, el tronco y las piernas.
A diferencia de la marcha clásica sin bastones, que solo activa los músculos por debajo de la cintura, la incorporación de los bastones nórdicos a la rutina pone en movimiento “todos los músculos de la parte superior del cuerpo”.
Específicamente, según explica Baggish, director del Programa de Rendimiento Cardiovascular del Hospital General de Massachusetts, afiliado a Harvard, esta actividad física involucra entre el 80 y el 90 % de los músculos, a diferencia de la tradicional donde solo el 50 % se ponen en movimiento.
Obviamente, el impacto de esta movilidad integral en la quema de calorías es notoriamente mayor que la que se obtiene al caminar de la manera convencional, según afirma. “Mucha evidencia confirma que la marcha nórdica quema más calorías que la caminata regular: las estimaciones oscilan entre un aumento del 18% y un 67% más”, plantea el artículo.
Si todas sus ventajas no fueran suficientes, como punto adicional, la marcha con bastones “es mucho más estable porque hay más puntos de contacto con el suelo y no se depende solo de dos pies”, dice el doctor Baggish.
Igualmente, el experto recomienda, que en este caso, como en el de cualquier otra actividad cardiovascular que se inicie, es preciso consultar con el médico y es simplemente obligatorio si se posee una enfermedad cardíaca. Con esa precaución, el experto plantea que la mayoría de las personas son candidatas para la marcha nórdica, incluso si tienen problemas de equilibrio. De hecho, si tienes este inconveniente, eres el mejor candidato para esto, debido a la mayor estabilidad de los polos.
Como consejos para iniciarse de manera exitosa en esta rutina detalla: