La berenjena es una hortaliza que está repleta de vitaminas, minerales, fibra y cuenta con el potencial de bajar el colesterol en aquellos que la consumen. Además, otro de los beneficios relacionados a la salud, es que permite controlar el peso.
La berenjena es una hortaliza que está repleta de vitaminas, minerales, fibra y cuenta con el potencial de bajar el colesterol en aquellos que la consumen. Además, otro de los beneficios relacionados a la salud, es que permite controlar el peso.
Esta verdura podemos sumarla en ensaladas, estofados o cualquier otro tipo de comidas y por eso te recomendamos la manera de conservarlas y garantizarnos que no pierda sus propiedades. Podemos hacerlo en fresco, congeladas o en conserva.
Al momento de guardarlas frescas tenés que tenerlas apartadas de otras hortalizas y frutas porque las berenjenas reacciona a gas etileno que desprenden otros vegetales y se terminan estropeando con mayor rapidez. De esta manera, podrás tenerlas en buen estado durante algunos días en la heladera sin que se echen a perder.
Otra alternativa para conservar las berenjenas es mediante el proceso de congelado. Para ello, tendrás que lavarlas, cortarlas y luego escaldarlas o cocinarlas en la plancha. Si eliges escaldarla, tendrás que hervirlas por 2 minutos y luego meterlas en agua fría con hielo para cortar la cocción. Mientras que, si la pasás por la plancha o una sartén, tendrás que esperar a que se enfríen para congelarlas. Recordá optar por cualquiera de las dos cocciones teniendo en cuenta para qué las utilizarás a futuro.
Las berenjenas nos permiten poder guardarlas en frascos o recipientes de conserva envasadas al vacío. En este caso, también tendrás que lavarlas, cortarlas y cocinarlas, pero además, tendrás que esterilizar el o los recipientes en donde vayas a guardarlas. Podés conservarlas en vinagre con alguna hierba aromática.