La cebolla es una verdura que puede combinarse con infinidad de alimentos. Suele suceder que, al tener un sabor tan invasivo y característico, no se consume en su totalidad, por lo tanto se prefiere congelar para alargar su vida útil. Es por eso, que es importante conocer el modo correcto de hacerlo.
Cómo congelar la cebolla
La cebolla se puede congelar pero es importante tener siempre presente para que la utilizaremos después. Durante el proceso de congelación, los alimentos pierden la textura y consistencia y no está apto para elaborar determinadas comidas y uno de ellos es la cebolla. Sirve congelarla si sólo luego se utilizará cocida y no para comerla cruda. Los pasos para congelar la cebolla son los siguientes:
- Elija una cebolla sana que no tenga imperfecciones, luego deberá pelarla y eliminarle el tallo y brotes verdes.
- Luego será momento de elegir el corte, esto no permitirá congelarla de manera fraccionada.
- Antes de congelarla es crucial sacarle toda la humedad y podemos hacerlo con papel absorbente de cocina.
- Por último, hay que guardarla en envases plásticos o bolsas que tengan cierre hermético.
Cuánto tiempo dura la cebolla congelada
A pesar de que congelar la cebolla nos permite extenderle la vida útil, tenemos que saber que tiene un tiempo máximo para estar dentro del congelador. El plazo es de seis meses, aunque, en los primeros 2 o 3 es aconsejable utilizarlas para aprovecharlas en su mejor momento en cuanto al sabor y textura.
Cómo descongelar la cebolla
La cebolla no es un alimento que debemos descongelarlo a temperatura ambiente o en la heladera, incluso -al utilizarse cocida-, podemos hacerlo estando congelada. Esto es aconsejable para que el sabor quede más intacto.